Tímpano de la Puerta de entrada del Monasterio de la Visitación de Burgos
A mediodía dejaba Vitoria y partía hacia Burgos, a cuya entrada, a primera hora de la tarde, esperaba el Vicario Episcopal de Religiosas Rvdo. P. D. Pablo Puente, y la Policía Municipal abriendo paso hasta el Convento de la Visitación de Nuestra Señora, siendo recibida a la puerta de la Iglesia del Sagrado Corazón dándole la bienvenida el grupo de jóvenes danzantes los “seises”. La hermana Luisa Teresa, que un mes antes había acudido a Paray a recoger las reliquias, se hallaba radiante de felicidad organizando la procesión de entrada en la iglesia repleta de fieles, depositando a la santa bajo el altar, y ejecutando ante ella los danzaris sus antiguos bailes, lanzando luego pétalos a la urna. El capellán de la Comunidad, el Ilustre Canónigo y catedrático de la Facultad Teológica Don Saturnino López Sanchidrián, realizó seguidamente el acto de recepción de las reliquias con solemne paraliturgia.
Las reliquias quedaron expuestas a los pies del altar para ser veneradas por el gran número de devotos que se acercaron la capilla de la calle Barrantes, hasta que a última hora de la tarde ofició la santa Misa el Rvdo. P. D Javier Rodríguez Velasco, tras la cual las reliquias pasaron al interior del Monasterio para poder ser veneradas en la intimidad durante la noche por la comunidad visitandina.
El primer Viernes 1 julio lo pasó la santa en la Visitación de Burgos, siendo venerada desde primera hora de la mañana por numerosos devotos hasta que a las11 el Arzobispo Mons. D. Francisco Gil Hellín presidió la concelebración de la santa Misa con diecisiete sacerdotes y con el templo repleto de fieles y acompañados por los cantos de la “Schola cantorum” de la Catedral.
Por la tarde llegaron las reliquias a la iglesia de la Merced de los PP. Jesuitas, donde fueron recibidas por el P. Superior…., quien les dio la bienvenida. celebrándose seguidamente la Santa Misa.
Retornadas por la noche las reliquias a la iglesia de la Visitación, repleta de fieles, tuvo lugar la Hora Santa predicada por el P. Daniel Simón Rey, iniciándose luego una solemne y concurridísima Vigilia de adoración nocturna, quedando admiradas las hermanas, que comentaban no haber visto nunca tanta gente en su iglesia a tales horas. ”¡Menudo zarandeo nos ha dado nuestra santa Hermana Margarita María, que nos ha tenido en vilo hasta las cuatro de la mañana¡”, comentaban dos jóvenes novicias en la fraternal tertulia matutina al día siguiente con la Comunidad en el locutorio.
A las 8 de la mañana del primer sábado, día 2 de julio, el capellán de la comunidad D. Saturnino López celebraba la santa Misa, quedando luego las reliquias expuestas para su veneración, siéndolo por un nutrido grupo de adoradores de San Sebastián y Bilbao que en autocar se dirigían a León con su capellán P. Munilla, y su presidente D. Luís Comas Zavala, para asistir a los actos de aniversario de la Adoración Nocturna Española.
Tras una solemne paraliturgia a cargo del Canónigo Dr. López Sanchidrán, eran veneradas las reliquias por última vez, haciéndolo la Comunidad por el portillo de la reja de la iglesia, y a las 11 de la mañana eran despedidas de Burgos por un numeroso grupo de devotos que se agolpaban ante la furgoneta deseosos de poder darle un beso como último adiós. Por fin se pudo cerrar el vehículo y, guiados por D. Saturnino López y por extraños vericuetos, atravesamos la ciudad en fiestas hasta encarar la autopista que debía llevarnos a San Sebastián.
Las reliquias en la Capilla de la Visitación de Inchaurrondo, San Sebastián
En el área de servicio inmediata a la ciudad nos esperaba el matrimonio Juan Antonio Bergera y Begoña Losa a las 13,30, para conducirnos por vía rápida al Monasterio de la Visitación de San Sebastián en el barrio de Inchaurrondo, donde un nutrido grupo de devotos, impacientes por el retraso, introdujeron prestos la urna de las reliquias en la capilla del convento, entre el repique de sus campanas y la alegría y el asombro pintados en el rostro de la comunidad, que pudo venerarlas hasta media tarde en que el Vicario General de la Diócesis presidió la Eucaristía.
A las siete de la tarde, y gracias a los buenos oficios del abogado municipal D. José María Artola, se logró aparcar en la puerta de la céntrica Iglesia de los P. P. Jesuitas, donde su superior acogía las reliquias con un acto de bienvenida, quedando expuestas durante la celebración de las tres concurridísimas misas vespertinas, a cuyo comienzo el Sr. Echave-Sustaeta hacía una breve exposición de la historia de las reliquias de la mensajera del Corazón de Jesús y de la actualidad de su mensaje de esperanza, siendo veneradas al término de las misas con gran piedad por la multitudinaria asistencia, que recibía un folleto sobre Santa Margarita como recordatorio del acontecimiento.
A las 22,30 de este primer sábado de julio en esta iglesia de los jesuitas se iniciaba una solemne Hora Santa, seguida de una Vigilia de Adoración a cargo numerosos miembros de las distintas adoraciones nocturnas masculina y femenina de la diócesis, trasladándose a su término las reliquias al Monasterio de las Salesas, donde pudieron ser veneradas en el silencio de la noche y en la intimidad por la Comunidad visitandina.
Acto Eucarístico en el Santuario del Corazón de Jesús de Monte Urgull
Alas 8 de la mañana del domingo 3 de Julio la comunidad de la Visitación de San Sebastián despedía emocionada a su santa Hermana, que se encaminaba al Santuario del Corazón de Jesús del monte Urgull, hasta el que muchos devotos donostiarras ascendieron a pie desde la playa por el empinado camino que conduce hasta la cumbre del monte, a la que pudo acceder el vehículo gracias a los pertinentes permisos municipales gestionados por el Sr. Artola. Miembros de “Schola Cordis Iesu” de San Sebastián portaron a hombros la arqueta de las reliquias por las estrechescaleras e intrincados pasadizos del antiguo castillo, en cuya ciudadela se halla el santuario, coronado por la majestuosa imagen del Corazón de Jesús que bendice la ciudad y sus entornos. Tras una exposición sobre las reliquias de Santa Margarita y la oportunidad de su venida a España, se celebró la Santa Misa, quedando expuesto el Santísimo con las reliquias a sus pies. A mediodía el P. Antonio Pérez Mosso celebró la santa Misas, en cuya docta y sentida homilía, expuso la maravilla del Amor que el Corazón de Jesús nos tiene, y cómo nos lo da a conocer a través de santa Margarita, emocionándose hondamente, y con él todo el auditorio. Tras la solemne Consagración al Sagrado Corazón por Don Juan Antonio Bergera, Presidente de la Hermandad del Santuario del Monte Urgull, y la postrera veneración de las reliquias por los fieles rezagados, pasada la una del mediodía salían las reliquias camino de Santander. A la entrada del aeropuerto de Parayas nos aguardaban nuestros guías para llevarnos hasta el Monasterio de la Visitación en las afueras de Santander entrando la arqueta en su capilla las religiosas externas y un piadoso hermano de San Juan de Dios, siendo recibidas con gran alborozo por la expectante comunidad y su capellán. A media tarde, y con la iglesia llena de fieles, presidió la concelebración de la santa Misa el P. Emilio Vega, superior de los Jesuitas de Santander, con la presencia de los miembros del Coro de la Escuela de Canto Gregoriano de Cantabria, ataviados con sus vistosas capas, entonando en latín los cantos de la Misa con sus recias y bien timbradas voces.
Terminada la Misa, y ante su Divina Majestad expuesta, comenzó la Hora Santa. y una concurrida vigilia de adoración a cargo de miembros de ANE y ANFE de Cantabria..
A primerísima hora de la mañana del lunes 4 de julio acudía a la Visitación a venerar las reliquias el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis Mons. Don José Vilaplana Blasco, quien en la docta homilía de la Misa glosó el amoroso mensaje de misericordia que el Corazón de Jesús nos ha dado a conocer por medio de santa Margarita María. Tras una entrañable charla con la Comunidad, y admirando el hermoso monumento del jardín al Corazón de Jesús con la divisa “Reinaré en España con más veneración que en otras partes”, nos despedimos de la Visitación de Santander camino de Pamplona.
Pero el viaje no debía ser directo, pues se habían recibido distintos ruegos de visitar de paso otras comunidades también deseosas de venerar las reliquias de Santa Margarita María, ruegos que la santa no quiso desoír.
El primero fue el del Rvdo. P. José Maria Alsina, que se hallaba en el colegio de Torre Anaz, cercano a Solares dando ejercicios a casi un centenar de religiosas Hijas de Nuestra Señora del Corazón de Jesús, parte de las cuales, las venidas del sur de España, habían tenido ya la gracia de poder venerar las reliquias en su descanso en el camino, en la Trapa de San Isidro de Dueñas, pero que, al contárselo, aun emocionadas, a las provenientes de otros lugares, provocaron su santa envidia, por lo que pidieron no ser discriminadas por la Santa, consiguiendo que fuera a visitarlas a todas.