Papá, Mamá... soy Gay.
Si Usted es como muchos padres, su primera reacción será: “¿Cómo podré enfrentarlo?”. La mayoría de los padres no están preparados para escuchar: “Mamá/papá soy gay”
Podemos decirle con seguridad que Usted no está sólo. De acuerdo a algunas estadísticas estadísticas, una de cada diez personas en este País y en todo el mundo es gay. Por lo tanto, aproximadamente una de cada cuatro familias tiene por lo menos una persona que es gay, lesbiana o bisexual entre el resto de sus parientes. Eso quiere decir que hay mucha gente con la que Usted puede hablar. Sabemos que hablar del tema realmente sirve de mucho. Hay libros que se pueden leer, números de teléfono de ayuda, y gente con quien puede reunirse que le puede ayudar a seguir adelante compartiendo sus propias experiencias.
Además podemos decirle que si Usted lo desea su relación con su hijo puede resultar siendo mucho más fuerte y estrecha de lo que había sido hasta ahora. El camino para llegar a este punto puede o no puede ser fácil.
Algunos padres han podido tomar la noticia con calma, pero a la mayoría, la noticia produce una sensación de pena, acompañada de rabia, sentimientos de “shock”, negación, culpabilidad, y la sensación de haber perdido algo. Por lo tanto si estos son los sentimientos que Usted tiene, es comprensible, dada la actitud que la sociedad adopta hacia los gays, lesbianas y bisexuales. No se sienta culpable por esto, pero como Usted, quiere a su hijo/a es su deber hacia él o ella y hacia Usted mismo tomar elcamino de la aceptación, la comprensión y el apoyo.
Aunque usted sienta la pérdida de su hijo o hija, eso no es cierto. Su hijo/a sigue siendo la misma persona que era antes de que Usted se enterara de que era homosexual. Lo que Usted si ha perdido es la imagen que tenía de su hijo/a y lo que Usted creía que era. Esa pérdida puede ser difícil, pero felizmente la imagen puede ser reemplazada por otra nueva, y por una mayor comprensión hacia él o ella.
Si su hijo es muy joven, el comprenderlo y decírselo puede ser crucial para él. Existe un alto nivel de suicidios, uso de drogas y alcohol entre los jóvenes gays que se sienten aislados de sus padres. Algunos adolescentes se protegen aislándose de sus padres lo más posible.
Si su hijo/a le reveló su orientación sexual voluntariamente, ya se ha avanzado mucho. La decisión de él o ella de confiarle algo que nuestra sociedad condena demuestra mucha valentía de su parte. También quiere decir que su hijo/a le tiene mucho cariño y confianza, y cuenta con su apoyo y ayuda. Ahora es el momento en que Usted, demuetre la misma valentía, apoyo, confianza y amor hacia su hijo/a.
¿Es su hijo/diferente ahora? Creemos que sabemos y comprendemos a nuestros hijos desde el día en que nacen. Estamos convencidos de que sabemos qué piensan y sienten. Por esto cuando un hijo o hija nos dice dice: “Soy gay” y no tenías la misma idea (o lo negábamos) a menudo la reacción es de choque y desorientación.
Usted tiene un sueño, una imagen de lo que será su hijo/a o de lo que debería ser, de lo que puede ser. Es un sueño que proviene de su propio pasado, de lo que quería para Usted mimo/a mientras crecía y que particularmente viene de la cultura que nos rodea. A pesar de que una buena parte de la población es gay, la sociedad nos prepara para soñar que nuestros hijos son heterosexuales.
El choque y la confusión que Usted puede sentir es una parte natural del proceso de enfrentar una pena profunda. Usted ha perdido algo, el sueño que tenía para su hijo/a, la ilución de pensar que sabía todo sobre él o ella. Pero en realidad, si se sienta a pensarlo, esa desilusión la puede tener con su hijo/a sea gay o heterosexual.
A menudo, los hijo dan sorpresas desagradables, no se casan con la persona de nuestra preferencia, no eligen el trabajo que queremos, no viven donde quisiéramos que vivieran. Sin embargo, en nuestra sociedad estamos más preparados para enfrentar este tipo de situaciones, más que con la orientación sexual de nuestros hijos.
Recuerde que su hijo/a no ha cambiado, que sigue siendo la persona que era antes de Usted enterarse. Es su sueño, su expectativa, la visión de Usted es lo que tiene que cambiar si realmente desea conocer y comprender al hijo/a gay que Usted ama.
Las siguientes preguntas serán contestadas cada semana, no dejes de visitarnos. ¡El conocimiento es Poder!
¿Por qué tenía que decírnoslo?
¿Por qué no nos lo dijo antes?
¿Por qué es gay mi hijo/a?
¿Por qué me siento tan incómodo/a con su orientación sexual?
¿Deberíamos llevarlo a un psiquiatra o psicólogo?
¿Tendrá problemas en el trabajo o será agredido físicamente?
¿Cómo acepto la homosexualidad pese a las enseñazas de mi religión?
¿Por qué tenía que decírnoslo?
Muchos padres piensan que serían mucho más felices si no lo supieran. Recuerdan la época en que no lo sabían como un pasado libre de problemas, ignorando la distancia que existía entre ellos y sus hijos durante aquel tiempo.
A veces, queremos ignorar lo que pasa ignorando lo que acabamos de escuchar: “Estás Pasando por una fase transitoria que se te pasará” o nos cerramos del todo: “Si eliges esa forma de vida, no lo quiero saber”. O pretendemos que lo que acabamos de escuchar no tiene importancia: “está bien hijo, y ¿Qué quieres para la cena?” Estas son reacciones comprensibles. Sin embargo, si Usted no sabe la verdad sobre la sexualidad de su hijo(a) realmente Usted no lo conoce. Una gran parte de su vida será un secreto para Usted y jamás logrará conocerlo del todo.
Es muy importante aceptar y comprender la sexualidad de su hijo(a) porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales. Aunque hay personas que pasan por un periodo de experimentación para determinar su sexualidad, la persona que ha llegado al punto de decir a sus padres que es gay, generalmente no está pasando por una fase de prueba. En la mayoría de los casos, la persona ha pasado por una larga etapa de meditar, comprender y aceptar su orientación sexual. Por lo tanto, si Usted duda: “¿Está seguro(a)” la respuesta es casi siempre “Si”. El decir a los padres que uno es gay significa sobreponerse a demasiados estereotipos negativos y tomar demasiados riesgos como para dar ese paso con ligereza o prematuramente.
El hecho de que su hijo(a) se lo diga, es una señal de cariño hacia Usted, y de que necesita su apoyo y comprensión. Es un acto de valentía que muestra un intenso deseo de tener una relación sincera y abierta con Usted. Una relación que le permitirá querer a su hijo(a) como es, no como Usted quisiera que fuera.
¿Por qué no nos lo dijo antes?
Algo que es difícil de reconocer es que probablemente su hijo(a) ha estado pensando en esto durante meses, tal vez años, y es solamente ahora que lo dice. Es fácil interpretar esto como falta de confianza o cariño, o que no dice nada bueno de su labor como Padre o Madre. Y es doloroso darse cuenta de que no conoce a su hijo(a) como creía conocerlo y que ha sido excluida de una parte de su vida.
En general esta situación ocurre en toda relación de padres e hijos, sean estos gays o heteros. Existe una separación necesaria entre padres e hijos cuando estos van camino a hacerse adultos. Su hijo puede llegar a conclusiones a las que Usted no hubiera llegado y lo hará sin consultarle. Pero en este caso la situación es muy difícil., por que la conclusión a la que si hijo(a) habrá llegado es muy importante y en muchos casos totalmente inesperada. Es posible que su hijo lo haya mantenido al margen de lo que pensaba y sentía durante mucho tiempo. Las personas gay a veces mantienen a sus padres sin informarles de lo que les pasa el mayor tiempo posible, para tratar de comprender ellos mismo lo que sienten. Es decir, los jóvenes gay reconocen con frecuencia a una edad temprana que se sienten diferentes, pero les toma muchos años darse cuenta de la causa de sus sentimientos.
Dado que todavía vivimos en una sociedad que no comprende o tiene miedo de la gente gay, les toma bastante tiempo reconocer y aceptar su orientación sexual. A menudo estas personas han cultivado un odio hacia si mismos o inseguridad sobre s orientación sexual. Les tomará tiempo analizar lo que sienten y encontrar valentía para decírselo.
Aún si Usted cree que su hijo debería saber que puede decirle cualquier cosa, recuerde que nuestra cultura nos enseña: “No peguntes, no lo digas”.
Por lo tanto, aunque Usted se lamente de no haber podido ayudarlo en ese difícil periodo de duda o aunque Usted piense que de haber estado ahí el resultado sería diferente, comprenda que su hijo(a) no podía habérselo dicho antes. Lo más importante es que al hacerlo ahora, él o ella le invita a que tenga una relación más abierta y sincera.
¡Conocimiento es poder!
PFLAG Padres y amigos de hijos gay