periodistadigital.com [11/6/2004]
Además de ser "el mejor amigo del hombre", parece que entiende bastante de lo que decimos. Un perro de raza collie, que es más inteligente de lo normal y es capaz ir a buscar al menos 200 objetos reconociéndolos por su nombre, puede ser una prueba clara de que los perros comprenden el lenguaje humano. Una parte al menos. Rico, un border collie de nueve años, no es de los sabuesos que les basta con dar la patita. Lo suyo es identificar objetos. Hoy lo ha vuelto a demostrar en una rueda de prensa en Berlín. "A ver, Rico, ¿dónde está Garfield?", preguntó alguien entre la jauría de fotógrafos que lo rodeaba, y Rico, tranquilidad en persona, fue y trajo el monigote. "¿Y la culebra, dónde está?". Segundos después, un rollo de peluche verde aparecía entre su hocico. Y así, sucesivamente: este perro es capaz de reconocer más de 200 objetos. Visto así, supera incluso las habilidades cognitivas de los chimpancés. Y lo que es más importante aún: la manera cómo aprendió a identificar estos juguetes es similar a cómo los niños se apropian del lenguaje, según comprobó un equipo de investigadores alemanes. Han podido demostrar que al menos este particular border collie sabe relacionar los nombres con los objetos. "Y no a través del adiestramiento. Lo que Rico ha demostrado es una capacidad de actuación lógica", ha señalado Fischer. Es posible que estos descubrimientos no sorprendan a muchos propietarios de perros. Pero seguro que van a volver a encender el debate sobre si el lenguaje humano es único. Las habilidades de Rico parecen seguir un proceso llamado equivalencia rápida, que se observa cuando los niños aprenden a hablar y a comprender el lenguaje, informan los científicos. La equivalencia rápida permite a un niño formar hipótesis rápidas y en bruto sobre el significado de una nueva palabra la primera vez que la escuchan o la ven. "(Rico) vive como una mascota con sus amos y sabe por ellos el nombre de más de 200 cosas, la mayoría juguetes de niños y pelotas, que va a buscar correctamente cuando se lo piden", escriben Julia Fischer y sus colegas del Instituto Max-Planck de Antropología Evolutiva. Sus amos dicen "Rico, ¿dónde está la banana? o Big Mac"o Panda, y el perro va a buscarlos y desaparece hasta que encuentra el objeto o el juguete. "Al parecer, el animalito pudo vincular la palabra desconocida con el juguete desconocido por exclusión, bien porque sabía que los juguetes conocidos ya tenían nombres o porque no eran juguetes nuevos", explica Fischer. Fischer y sus colegas realizaron experimentos con el perro y están satisfactoriamente convencidos de que comprenda las palabras. "Por ejemplo, puede ser instruido para que los ponga en una caja o se los lleve a una persona determinada", escribieron. "El ’tamaño del vocabulario’ de Rico es comparable al de los monos, delfines o loros amaestrados".
Cuando se colocaba un objeto nuevo en una habitación llena de cosas conocidas ya por él, Rico era capaz de ir a buscar el artículo desconocido en siete de 10 ocasiones, dando muestras de que comprendía que la nueva palabra debía referirse al nuevo objeto. Cuatro semanas después, parecía recordar esta nueva palabra casi la mitad de las veces. "Este nivel de control de la información es comparable a la actuación de un niño de tres años", escriben los investigadores. "Sin duda, es un perro altamente motivado". Sin embargo, puntualizan que sus resultados "apoyan con fuerza la visión de que una aparentemente compleja habilidad lingüística humana descrita previamente sólo en niños puede ser transmitida por bloques cognitivos simples que están presentes también en otras especies".
Ahora ya en todaslas disciplinas cinotécnicas se utilizan perros de casta y perros cruzados sin ninguna diferencia; también en la disciplina agility, nacida originalmente para los perros cruzados, se está pasando al uso de los perros con cualidades peculiares, es decir ágiles y de talla menuda. Para la búsqueda de las trufas ya se utilizan muchos perros de casta y un especializado ganadero italiano ha seleccionado algunos perros de raza pura: Korthals, Labrador, Springer Spaniel, y Border Collie. Cada una de estas razas tiene defectos y méritos pero sobresale entre estos una importante cualidad, que es la de ser perfectamente determinadas.En el centro de Italia, donde la trufa estival es abundante, los recolectores de trufas utilizan el perro genérico, apto para la búsqueda de todos los tipos de trufas y adiestrado por el recobro; por este trabajo el Labrador es el favorito y es muy eficaz en aquellas zonas que se presentan frías y nevosas. Otro perro particularmente apto para el recobro de la trufa es el Griffone Korthals, gracias a su pelaje, no sufre ni el frío ni el calor. Puede trabajar con éxito en el Piemonte, a diez grados bajo cero buscando la trufa blanca, y también en Marruecos buscando la trufa norte africana. Los recolectores de trufas profesionales españoles utilizan el Labrador y el Korthals para buscar la preciosa trufa negra (T. Melanosporum) en las sierras frías. El Springer Spaniel es un perro de talla menuda, ágil y muy veloz, transportado con facilidad en coche o en avión, y trabaja bajo la mirada del recolector de trufas. El Springer Spaniel, como el Labrador y el Korthals, si son adiestrados en sus primeros cincuenta días, toman gran interés en la trufa, y nunca serán distraídos por la caza. De las experiencias hechas utilizando perros de caza buscando trufas, se puede deducir que el perro es un animal idóneo para la búsqueda y puede encontrar lo que el hombre más desea, sobre todo si tiene inculcado en la mente el objeto que tiene que buscar, desde sus primeros días.El Border Collie es el perro más pequeño, pero es el que mejor guarda los ganados y, en este trabajo, reemplaza con nobleza al hombre. En el futuro, además de sus actuaciones en agility o como actor en películas y en publicidad, está la trufa. En Francia el Border Collie Jason está siempre entre los mejores en las competiciones de perros de trufa. Esta raza es cada vez más utilizada en las extensas plantaciones francesas donde el perro tiene que ser resuelto, veloz y aliado con el recolector: ningún perro puede hacerlo mejor que el Border porque él trabaja no sólo utilizando la nariz y las orejas sino también los ojos. Esta capacidad procede de su experiencia de guarda de los ganados. En Australia se empiezan a producir truferas cultivadas de melanosporum será fácil para el Border Collie situarse como perro nacional: de ganados y de trufas.