¡Siempre amigos!
Víctor conoció a Jesús hace 18 años en 1º de EGB. ¡Cuántas tardes jugando al baloncesto y pensando como serían sus vidas! Jesús y Leandro se conocieron en la academia de inglés hará 13 o 14 años. 
Una década ha pasado desde que ellos tres comenzaron su amistad al entrar en el instituto. Sin recordar muy bien cómo, Javi fue uno más. ¡La de vueltas que darían viendo coches en los concesionarios de Móstoles!
Jesús siempre se caracterizó por su tranquilidad y su amor al deporte mientras que Javi, mucho más bohemio, tan impecable en su forma de vestir y loco por la música, en especial de la de Elton John, fueron la mezcla perfecta para que no faltara nada en esta amistad.
Dios iba realizando el plan que ya tenía pensado para sus vidas… Recuerdan entre risas cómo Jesús propuso a Víctor empezar a ir a Confirmación haciéndole ver que era algo necesario para casarse. Tras jugar un partido de baloncesto, Leandro fue a buscarlos y los tres fueron al grupo. Después de la primera reunión, convencieron a Javi para que empezara también. Poco a poco, y con la acción oculta del Señor, a través de los sacerdotes, de los seminaristas y el toque especial de Isa, empezaron a descubrir el amor de Dios en peregrinaciones, oraciones, encuentros…
El Señor fue moldeando sus corazones haciéndoles ver cuál era su voluntad para cada uno de ellos. Para Víctor y Leandro, involucrarse plenamente en la parroquia como monitores, en el coro y ayudando en todo lo necesario.
A Jesús y a Javi, Dios les mostró la aventura de ofrecer sus vidas como sacerdotes. Con gran humildad y amor, se entregaron y comenzaron un camino de preparación que culminó con su ordenación.
Muchas cosas hemos vivido juntos durante estos años que nos han ayudado a crecer como personas y como amigos. Vuestra ordenación supone para nosotros un cambio importante y una gran alegría.
¡Qué el Señor sostenga nuestra amistad!
¡Siempre amigos!
Víctor y Leandro
“Dichosos vosotros cuando os insulten, y os persigan, y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.” Mateo 5,1-12