| HISTORIA El comienzo de la extracción petrolera en el país tiene tres momentos históricos reconocidos de perforación de pozos que produjeron cierta cantidad de petróleo. El primer registro de un pozo petrolífero por extracción, se ubica en el estado Táchira, en el año 1878. El gobierno venezolano otorgó una concesión de 100 hectáreas a Manuel Antonio Pulido para que iniciara operaciones en su Hacienda de la Alquitrana ubicada a 15 kilómetros al oeste de San Cristóbal. Así nació la primera empresa petrolera en Venezuela: la Petrolia del Táchira, la cual realizó varias perforaciones y algunos de los pozos resultaron productores. Treinta y cuatro años después, en 1912, La New York Bermúdez Company realizó varias perforaciones dentro del perímetro que abarcaba su concesión en el lago de asfalto de Guanoco, estado Sucre, logrando extraer petróleo pesado del pozo Bababui-1. Posteriormente, el 15 de abril de 1914 se inició la extracción de oro negro en el pozo Zumaque-1, ubicado en el sector Mené Grande del estado Zulia La broca llegó a una profundidad de 135 metros e inmediatamente entró en contacto con la bolsa de petróleo. Este pozo se convertiría en el símbolo del primer campo petrolero explotado a gran escala por una compañía transnacional, la Caribbean Petroleum. Rápidamente Venezuela logró fama mundial como gran productor de petróleo, por lo que en poco tiempo llegarían al país empresas conocidas internacionalmente, incluso hasta hoy en día, como Shell, Chevron, Mobil, Texas, Creole, Sun, Gulf, Amoco, Philips y Sinclair, entre otras. El éxito del negocio petrolero a nivel mundial en Venezuela trajo como consecuencia que para 1930 estuvieran registradas en el país más de 100 empresas, todas con un mismo propósito: buscar, ubicar, cuantificar, producir y manejar el petróleo. A partir de 1918, el país comenzó a legislar en materia petrolera. Es así como ese mismo año, se dicta un reglamento dedicado a los hidrocarburos. Dos años después, se promulga la primera ley que rige la materia. En 1936, se establece dentro del Ministerio de Fomento el Departamento de Consultoría de Minas y Geología y se promulga la Ley sobre Contaminación de las aguas por derrames de petróleo. En 1943, se crea una nueva Ley de Hidrocarburos, la cual permitió consolidar el aspecto legal de la totalidad de concesiones otorgadas en el país, mediante una visión integral de las operaciones petroleras, además de unificar el tratamiento permitido de los hidrocarburos y mejorar la participación económica de la Nación. Transcurridos dos años, se da otro paso importante dentro de la legislación petrolera: el Congreso Nacional aprobó la nueva Ley del Impuesto Sobre la Renta que estipula la participación 50/50 en las ganancias producto del petróleo, de la nación y la industria. Vale destacar que en 1950 se crea el Ministerio de Minas e Hidrocarburos. En la década de los 60, el país avanza en una política de “no más concesiones”, lo que se traduciría posteriormente en la nacionalización de la industria petrolera. PDVSA EN EL MUNDO PDVSA le demostró al mundo por qué se ha ganado una merecida confianza a nivel global como suplidor confiable de grandes volúmenes de hidrocarburos, luego de derrotar el sabotaje petrolero y restablecer en tiempo récord sus niveles normales de operatividad en todos los ámbitos del proceso de producción petrolera, gracias al aporte de trabajadores honestos, el pueblo y la Fuerza Armada Nacional. Petróleos de Venezuela tiene actualmente cinco niveles de interrelación con el entorno internacional: El primero, producto de las asociaciones estratégicas dentro del país, principalmente en la Faja del Orinoco, la exploración a riesgo, convenios operativos, empresas mixtas y esquema de ganancias compartidas. Otro esquema se centra en las exportaciones de crudo y sus derivados al mundo, y la categoría final, queda establecida con las compañías que adquirió PDVSA en el exterior, como una manera de afianzar su imagen ante los ojos de las naciones. Ejemplo de esto último son la filial CITGO Petroleum en Estados Unidos, y las refinerías de la Ruhr Oel en Alemania, Nynas en Suecia y Bélgica e Isla en Curazao, entre otros activos. |