Debo mucho a las cartas de despido de mis productores»
Tiene su estudio en la calle del Ángel y una paciencia de santo para posar ante el fotógrafo. Hasta hace nada, llevaba el pelo largo «para parecerme más a Jesucristo» y se ha tatuado una estrella de David en una pierna «para tenerla impregnada en la sangre». Su nombre es bíblico, el apellido le emparenta, en primer grado, con la Sagrada Familia y, entre verso de Bécquer y Machado, dedica ratos a meditar las Escrituras. Aunque hay quien asegura haberlo visto -y escuchado- ya de adolescente en una banda juvenil de su Jerez natal, su primera aparición oficial en el panorama musical está fechada en 1997; con 19 años y un disco cargado de buenas intenciones, pero que no bastaron para que la casa discográfica siguiera creyendo en él.
-¿Qué se compró con el primer dinero que ganó?
-Una guitarra acústica y una chaqueta de cuero con muchas estrellas y cadenas.
-¿Ahorra?
-No me considero un derrochador nato, pero, últimamente, si ahorro, es porque producción paga la comidas. Ja, ja.
-¿Cómo le gustan las mujeres?
-Muy femeninas. De una mujer, espero que me aporte cosas en la vida y que sea un punto en el que enchufarme para obtener luz y alegría. Que sea cómplice de mis sueños, que entienda mi carácter y me sepa dominar. En el fondo, a los hombres, nos gusta mucho que las mujeres sean muy inteligentes y que nos sepan llevar.
-Es un buen partido. ¿Lo sabe? 
-Duraría noventa minutos.
-¿Por qué cree que gusta?
-¿Mi música, te refieres?
-No. Ja, ja.
-Quizá porque mido 1,71, soy muy 'canijito' y me considero muy poquita cosa.
-¿Se ve atractivo?
-Interesante, pero te aseguro que la imagen está totalmente en un segundo plano en la música de David Demaría. A pesar de que en las portadas salga muy guapo.
-¿Le agobia que le pidan firmas?
-No estoy acostumbrado a estar en Carrefour y que la cajera me diga con una sonrisa: 'Tú eres '. 'Pues te pareces' Pero, siempre que sea controlado, es bonito.
-¿Se imagina idolatrado como su tocayo Bisbal?
-Para nada. Espero no tener nunca esa cabeza de rizos. Además, las volteretas me marean. No, no.
-Él también ha incorporado toques flamencos a su nuevo disco.
-No tengo nada que ver con David, te lo prometo. Mi público es mucho más maduro. Sabe escuchar a Manolo García, Alejandro Sanz No tengo nada que ver con 'Operación Triunfo'. Siempre lo he disimulado, pero ahora ya lo digo radical: quiero salirme de ahí.