Vivimos dos dias de retiro, fueron unos dias diferentes, nos reunimos en el sexto piso del Centro de Bomun y comenzamos cantando en español, en el karaoke y después, pensando en las experiencias negativas y amargas vividas en esta tierra, entre algunas de ellas, veiamos la impotencia ante la falta de comunicación con los koreanos, la frialdad y la dureza con que vivimos algunas circunstacias, la lejania de nuestra familia etc..., pero más que estas, descubrimos que nos acompañan más las experiencias alegres como por ejemplo, poder tener trabajo, aunque sea duro y con muchas horas de esfuerzo, para apoyar a nuestras familias, podemos gozarnos en Dios, participar en las misas y retiros en español, sabemos que Dios siempre está con nosotros, que nunca nos abandona y la fe en El nos ayuda y nos impulsa a seguir y ver las cosas, hasta las tristes de diferente forma.
La presencia de Dios en nuestras vidas nos dá una razón nueva y esperanzadora. Compartiendo nuestras opiniones ibamos avanzando hasta descubrir el tema elegido para este retiro : las bienaventuranzas, el camino que Jesús nos ensenó para ser felices. En los cuatro grupos que formabamos profundizamos en las bienaventuranzas que nos propone el evangelista Lucas : “bienaventurandos los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos”, a si nos lo explicó el grupo por medio de la escenificación de la limosna de la viuda en el templo, expresión de la verdadera pobreza : ofreció todo lo tenia, “bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia” porque quien se dirige a Dios con un corazón altanero, no la puede conseguir, sino el que con humildad, se reconoce pequeño y débil, como el segundo grupo lo expresó con la figura del fariseo que Dios es perfecto y bueno ante Dios y el pobre pecador que no levanta la vista al cielo, porque se reconoce pecador, y recibe la misericoridia del
Señor, “bienaventurados los que lloran” ¡ qué bien la expresaron con el llanto de Jesús, ante la muerte de su amigo Lázaro, porque si se pasa por la desolación se consigue la consolación que sólo Dios puede conceder, “bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia porque ellos alcanzaran la paz”, pues no son pocas veces las que nos sentimos criticados u ofendidos por seguir nuestras ideas religiosas, pero si somos coherentes con nuestras ideas, la paz no nos abandonará Damos gracias a Dios por la gracia que derramó en nuestros corazones en este retiro que compartimos, cantando, alabándole, riendo, escuchando y creciendo en la fe ! Bueno, descubrimos de nuevo el amor de Dios y la consolación que hay en nuestro interior. ¡ Gracias a todos los que optaron por participar en esta gran experiencia de crecer y fortalecer nuestra vida espiritual !
M. Teresa C.