6.- La generosidad del Emir de los Creyentes
Perdió un día Ali (RA) su preciada armadura, luego la encontró en manos de un dhimmi (*) quien intentaba venderla en un mercado de Kufa.
Al reconocerla dijo: - Esa es mi armadura, se cayó de mi camello durante la noche. Respondió el dhimmi: - Ella es mía !Oh, Emir de los creyentes! . Dijo Ali: - Es mi armadura, no la he vendido ni obsequiado a nadie, ¿ como ha llegado a ti ?
Dijo el hombre: interpongamos al juez de Medina para que juzgue entre nosotros, Ali afirmó: Es lo más justo -.
Se dirigieron a Shureih, juez de Medina, a quien Ali relató:
Encontré mi armadura en manos de este hombre, ella se cayó en la noche, en tal lugar.
Interrogó el juez al dhimmi: Y tú qué alegas, el hombre respondió:
La armadura esta en mi poder, por lo tanto me pertenece.
Se dirigió el juez a Ali diciéndo: - No tengo duda alguna de que eres sincero !Oh, Emir de los creyentes! Pero necesitas dos testigos que corroboren tu declaración.
Dijo Ali: - traeré a mi sirviente Qunbur y mi hijo Al Hasan, quienes atestiguarán a mi favor - Dijo el juez: - El testimonio del hijo en favor del padre no es válido !Oh, Emir de los creyentes!
Ante esto, Ali le dijo al dhimmi: - Quédatela, pues no tengo otro testigo – Este exclamó : - Yo doy testimonio que la armadura es tuya!- . Y agregó: - !Oh, Dios! El Emir de los creyentes es juzgado por su juez y éste falla en su contra !Atestiguo que la religión que ordena tal justicia es la verdad! !Y atestiguo que no hay otra divinidad salvo Dios y que Muhammad es su Siervo y Mensajero! -
Contestó Ali: - Por haber abrazado el Islam te la regalo, y te obsequio además mi cabalgadura - .
(*) Dihmmi: habitante de un pais islámico, quien no profesaba el Islam, pero se sometian a sus leyes.
7 - El Califato de Ali (RA)
Luego del asesinato de Ozman Ibn Affan (RA) todos se reunieron para jurar fidelidad a Ali (RA) pero éste, se negó a aceptar dicho cargo y dijo:
- Seré un ministro, es mejor para vosotros a que sea Califa, y a quien elijan me complaceré con él -. Insistieron los musulmanes, amedrentándolo con los casos de sedición, hasta lograr convencerlo, jurándole fidelidad.
Asumió Alí (RA) el Califato, y tras su proclama memorable, donde exhortaba a los musulmanes hacer el bien y apartarse del mal.-
Recordándoles de la responsabilidad ante Dios Todopoderoso, y del respeto mutuo.-
Comenzaron días de sediciones y luchas internas sangrientas, a la vez, de conspiraciones de los enemigos del Islam: hipócritas que intentaban dividir a los musulmanes.-
Pero a pesar de las sediciones e inconvenientes que rodearon los días de su Califato, Ali (RA) fue estricto con la verdad, y un fervoroso combatiente por la causa de Dios, estableciendo la justicia, esforzándose en aconsejar a su nación, e intentando unirla a través del Islám. Vivió desapegado de la vida mundana, hasta que Dios le concedió morir por Su causa.
Que Dios tenga misericordia de Ali Ibn Abi Talib