APAREAMIENTO
Cuando las hembras entran en celo, aceptan al macho sin resistencia, estén donde estén, sin embargo, si el macho está muy excitado se inhibirá si no está en su terreno. Debido a esta conducta, lo ideal es llevar a la hembra al territorio del macho para que sea él el que domine la situación.
Algunas hembras son dominantes y no aceptarán la monta ni en su propio territorio. En estos casos, no hay que obligarlos a una cruza forzada, ya que el estrés producido en la perra podría provocar que jamás quisiera aparearse.
La ovulación de la perra dura apenas unas horas y no es fácil de detectar. Por esto, no existen métodos disponibles hasta el momento para determinar con certeza el momento idóneo para cruzar a la perra; es por esto, que para asegurar la fecundación se opta por realizar varias montas en el tiempo en que la perra acepta al macho y está mas receptible.
Un factor importante es, el semen del perro, que si es óptimo, perdurará varias horas e incluso días una vez dentro de la vagina o útero de la perra, lo que explica que en ocasiones haya retrasos en el nacimiento de los cachorros porque la fecundación se dió unos días más tarde a la monta.
Algunos perros/as escogen a su pareja, y el momento de la monta requiere de una serie de eventos que llevar un cierto orden:
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los perros se huelen para identificarse;
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una vez presentados, moverán la cola con interés, siendo el macho el más dispuesto;
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la hembra iniciará un jugueteo con el macho para sentirse más cómoda;
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hay que darles tiempo para que se socialicen, el macho intentará conquistarla, olerá y lamerá el hocico y orejas de la hembra, así como la zona genital, para estimular a la hembra...;
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el macho intentará montarla varias veces hasta que la hembra lo permita;
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cuando la hembra acepte la monta, el macho iniciará unos movimientos para despues girar sobre ella y quedar en posición contraria unido a ella. A esto se le llama "quedarse pegados" y esto se dá porque el pene del macho tiene un bulbo que al momento de aparearse aumenta de tamaño debido al llenado de sangre y esto, favorece la cópula. Pueden tardar de 15 a 30 minutos en "despegarse" y es importante que se encuentren en un lugar tranquilo y alejado de estrés. Durante una separación brusca, el pene del macho podría fracturarse, ya que en su interior existe un hueso denominado "hueso peneado". Es en ese momento cuando el macho fecunda a la hembra, ya que por estímulos de temperatura y presión de la hembra, estimulan al macho a eyacular. En ese momento el tamaño del pene vuelve a su tamaño normal.
Nunca hay que obligar a una hembra a aparearse, pues es lo más parecido a una violación. Algunas veces, no todos los machos coquetean con la hembras antes de montarlas e incluso algunos agreden a la hembra para que esta ceda y no se debe consentir que la monte. Si la hembra es la agresiva, no se debe ni intentar la monta.