EDUCAR AL CACHORRO
- La elección del nombre es importante, si es corto mejor, el cachorro debe aprender a ser llamado por su nombre y responder a éste.
- Todos van a cooperar en la educación del animal, pero lo aconsejable es que el instructor sea sólo uno.
- Las órdenes deben ser claras y precisas, nunca contradictorias.
- Sesiones breves, el animal aprenderá de a poco y lo mejor es que aprenda divirtiéndose.
- Establecer horarios y rutinas para crear hábitos de comida y paseos.
- En cuanto a los retos, si se lo atrapa comiendo una zapatilla hay que retarlo con voz fuerte y enérgica, un NO a tiempo, justo en el momento que lo esta realizando, nunca después ya que no lo asociará con el hecho
- Es fundamental no sentir lástima y mantener el tono firme cuando se lo está reprendiendo.
- No a los castigos físicos. La violencia engendra más violencia.
- Premiarlo. Cuando hace las cosas bien felicitarlo, utilizar palabras de aprobación, mostrar entusiasmo y hacerle caricias.Las golosinas para mascotas se pueden dar pero con moderación y sólo a modo de premio para no confundir al animal.
- No dejarlo dominar, el debe asumir su rol en el hogar: es el animal de compañía.
Desde los 3 a los 7 meses, los perros sienten una necesidad irreprimible de morderlo todo para acelerar el reemplazo de los dientes de leche por los definitivos. Esta actividad es completamente normal y necesaria para que la dentadura se desarrolle correctamente. La solución pasa por ofrecer al cachorro objetos diseñados específicamente para esta actividad y prohibirle que muerda todo lo demás. Para que al perro le resulten atractivos estos objetos, una buena idea es darle alguno de los huesos que venden en tiendas específicas. Estos huesos, aparte de disminuir su necesidad de morder, le permiten ejercitar la mandíbula y atenuar las molestias que le causa la salida de los dientes.Como a los cachorros les encanta la diversificación, lo mejor es que le compre dos o tres juguetes de plástico o de goma, para que esté siempre entretenido.
En la mayoría de los casos, se necesita mucha paciencia para enseñar al cachorro qué es lo que puede y lo que no puede morder.Una buena táctica es rociarle con agua cuando se vaya a cometer una infracción y el ruido también le causará un sobresalto. Lo más probable es que el cachorro corra junto a usted en busca de protección, entonces, tras algunas caricias y como recompensa por su buena conducta, déle alguno de los objetos que sí puede morder.El perro se muestra mucho más obediente ante un dueño que ofrece recompensas que ante uno que sólo le pega.
Sea cuál sea la opción elegida para educar a su cachorro, siempre debe mostrarse coherente y justo. Y no olvide nunca recompensar a su amigo cuando responda de forma favorable a sus expectativas.