LEISHMANIA

La Leishmania es una grave enfermedad provocada por un protozoo llamado "Leishmania Infantum" que se transmite por la picadura de un mosquito de la especia Phlebotomus. Afecta a perros y gatos, aunque en gatos es menor. No existe vacuna ni fármaco preventivo.
La Leishmaniosis se encuentra en algunos países latinoamericanos y en todos los de la región mediterránea, incluyendo Portugal, España, Francia, Italia, Malta, Grecia, Turquía, Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia y Marruecos.
Como se presenta la emfermedad: Cutánea: el animal tiene el pelaje mal, sufre pérdida de pelo sobre todo alrededor de los ojos y la nariz, aparecen úlceras por el cuerpo, hiperpigementación, hiperquerosis, crecimiento excesivo de las uñas, pérdida de peso pero no de apetito, etc..., pero no es mortal. Orgánica: afecta a los órganos internos llegando a ser mortal si no se detecta a tiempo. Afecta a los ganglios linfáticos, hígado y riñón. Los síntomas están relacionados con la afección hepática y/o renal; pérdidas de peso, problemas gastrointestinales, orinar en exceso y beber demasiado. Mixta: es la más común, tratándose de una mezcla de los síntomas de las dos anteriores.
El período de incuvación es largo y variable, de 6 a 12 meses, y dependerá del estado del sistema inmune del animal. Hay perros muy resistentes que a pesar de ser picados no aparentan tener síntomas de la enfermedad.
En caso de que pensemos que nuestro perro pueda tener la enfermedad, hay que llevarlo al veterinario para realizarle una analítica de sangre y dependiendo de su estado, se tomaran muestras de médula ósea o de tejido de una glándula linfática inflamada y asi en el microscopio detectar los parásitos.
Tratamiento: Se basa en un leishmaniostático que evita la multiplicación del parásito y un leishmanicida que acaba con todas las formas circulantes del parásito. Con este tratamiento se consigue que el animal deje de ser infectante y tenga una calidad de vida normal, aunque su eficacia depende de lo pronto que descubramos la enfermedad ya que tendrá más exito si se comienza en las primeras fases de la Leishmania. Se recomienda un análisis anual, entre diciembre y febrero, para detectarla a tiempo. El tratamiento no impedirá que su perro tenga una recaida posterior.
Los animales, una vez tratados, nunca contagian la enfermedad, ya que las Leishmanias quedan de forma residual en su médula, pero no en su sangre.
Prevención: Los meses de actividad del mosquito van desde mayo a octubre, por lo que se debe rociar periódicamente al perro con productos insecticidas que actúen de repelente para el insecto. No debe dormir a la intemperie y si vivimos en áreas rurales, zonas arboladas o cercanas a ríos o pantanos, debemos tener mosquiteras. El ciclo de actividad del mosquito comienza al atardecer y continúa hasta el amanecer, por lo que es considerable mantener al perro dentro de casa durante ese periodo de tiempo.
Se puede proteger a los perros de las picaduras del mosquito con una eficacia del 95% durante toda la época de riesgo con el collar Scalibor, de venta en veterinarios y tiendas especializadas.
La enfermedad puede ser contraida por las personas, pero el riesgo de contagio es mínimo y la enfermedad en humanos se cura fácilmente.