Los tres grandes reyes
Raizen:
Uno de los demonios más poderosos que existen, se alimenta de humanos. Unos 500 años atrás, en el Mundo Humano, conoció a una curandera a la que no podía comerse porque el veneno de su cuerpo (ella bebía veneno para hacer sus curaciones) le mataría por lo que optó por acostarse con ella ^^U Raizen regresó al Mundo Infernal sin querer comer nunca más humanos, mientras la mujer se había quedado embarazada de aquella noche y murió al dar a luz. Desde entonces Raizen no ha probado bocado. A través del combate del despertado Yusuke como demonio contra Sensui en el Mundo Infernal, se da cuenta que Yusuke es descendiente del hijo que tuvo con la mujer, por lo que le controla para vencer a Sensui y más tarde le convoca a su país porque su muerte está ya cercana y quiere aumentar el poder de Yusuke para que éste sea un rey en condiciones. Yusuke nunca pudo vencer a su "padre" (pues al final Yusuke le acaba llamando padre, aunque realmente no lo sea, al igual que Raizen le decía muchas veces hijo). Finalmente muere dejando el país en manos de Yusuke. Reaparece en el penúltimo capítulo, en fantasma, sentado en su propia tumba y manteniendo una charla con Yusuke
Yomi:
El rey de Gantara, fue compañero de Kurama como bandido 1000 años atrás. Kurama era el más poderoso del grupo (no en vano era el líder), mientras que Yomi era su brazo derecho. Pero poco a poco crecieron las ambiciones de conquista de Yomi y provocó la muerte de muchos de los hombres de Kurama. Sin que Yomi lo supiese, Kurama ordenó a un demonio que le atacase y le cegase. Tras eso Yomi aprendió a comportarse de una forma más calmada y su poder aumentó hasta el punto de lograr rivalizar con Raizen y Mukuro. Su ceguera no es problema para él, pues sabe lo que pasa gracias a los cambios de temperatura y a su finísimo oído. Recluta a Kurama para que se una a su ejército, a quien parece no guardar rencor por lo sucedido siglos atrás. También acaban formando parte de su ejército (bajo las órdenes directas de Kurama) Jin, Shishiwakamaru, Chu, Toya, Rinku y Suzuki. Unos meses antes de que empiece el Torneo del Mundo Infernal tiene un hijo artificial, Shura, a quien entrena continuamente. En las preliminares de dicho torneo se enfrenta duramente a Shura, a quien vence fácilmente. Mucho más tarde se enfrenta a Yusuke a quien DERROTA tras un combate durísimo. En el combate siguiente parece ser que estaba muy cansado de su combate con Yusuke y pierde, aunque no se sabe contra quién. Unos pocos días antes de que finalice el torneo se marcha de viaje con su hijo
Mukuro:
Es una mujer dura y fría que oculta su rostro tras un turbante (pues una parte de su cuerpo es robótico) de modo que la gran mayoría piensa que es un hombre (hasta ella se presenta como tal al principio). Recluta a Hiei a su castillo pues es el que más le llama la atención y porque le quiere convertir en un poderoso guerrero. Durante varias semanas le retiene encerrado en el sótano de su castillo, haciéndole luchar cada día contra 100 guerreros suyos de bajo nivel. El día en que Hiei se harta y le grita que lo que él quiere es enfrentarse a "él" (pues Hiei aún no sabe que es una mujer) Mukuro le trae al guerrero más débil de su guardia personal (que aún así es muy fuerte), Shigure, y le promete que si derrota a Shigure le enseñará su rostro, lucharán algún día y, además, ocuparará el puesto de Shigure. Y cuando Hiei gana a su rival en un ataque desesperado, Mukuro le devuelve su perla koorime (que se ve que perdió y ella tenía todo el tiempo) y se lo lleva a curar. Mientras él se cura, viendo todo a través del Jagan, ella se desnuda completamente ante él, haciéndole saber que se trata de una mujer. A partir de ese momento salen todo el tiempo juntos. En el Torneo del Mundo Infernal se acaban enfrentando en un combate durísimo, donde se descubre el trágico pasado de Mukuro: cuando era pequeña fue abandonada al nacer a causa de "la deformación" (lo que tenía robótico) y desde entonces vivía como una esclava sin poder defenderse. Un día se escapó y desde entonces luchaba para ser la más fuerte, hasta conseguir enfrentarse con Raizen. Desgraciadamente, las manillas con las que era esclava no se las ha podido quitar nunca, y eso es lo que la une tanto a su pasado, y lo que hace que le interese más Hiei. Finalmente Mukuro vence a Hiei y éste le da una alegría: le rompe las manillas, de modo que Mukuro ya puede dejar atrás su pasado. Y también le asegura que nunca se enfrentará más contra ella. Más tarde se enfrenta contra Natsume, una antigua compañera de lucha de Raizen y aunque el combate está muy igualado, finalmente gana la reina. No se sabe contra quién acaba perdiendo, lo que si se sabe es que junto a Hiei y otros demonios forman un grupo especial que se dedica a proteger a los humanos que se pierden sin querer en el Mundo Infernal y les devuelven a su mundo. Por lo que diré ahora recibiré muchas quejas pero weno: pa mi que hace una linda pareja con Hiei ^o^