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Una hoja de papel, puesta sobre un escritorio junto a otras hojas iguales a ella, se encontró un día cubierta de señales. Una pluma, llena de tinta negra, había trazado sobre ella muchas líneas y palabras. - ¿Por qué me has tratado así?¿No has podido evitarme esta humillación? -dijo resentida la hoja de papel a la tinta- ¡Estaba tan blanca y limpia...!Pero me has ensuciado, me has estropeado para siempre... - Espera -respondió la tinta-, yo no te he ensuciado, te he revestido de símbolos. Antes tú eras una simple hoja de papel; ahora te has convertido en un mensaje. "Guardas el pensamiento del ser humano; eres un instrumento único". |