INUYASHA

El 18 de Abril de 1997 se ha puesto a la venta en Japón el esperado primer volumen del nuevo Manga de Rumiko Takahashi, la dibujante de cómics más famosa y rica del mundo. Inu Yasha es el título de este Manga que ya lleva varios años publicándose, no ha paso mucho para que en el seminario Shukan Shonen Sunday de Shogakukan el episodio número 21. En Inu Yasha retoma un concepto muy similar al que ya utilizó en Fire Tripper. Es más, las similitudes con esta obra son escandalosas, y si no, lee y juzgad.

La historia comienza en el Japón medieval, pero no rigurosamente histórico: todas las leyendas imaginables de la mitología nipona están presente en ese momento del tiempo, y son tan reales como la vida misma. En el comienzo de esta historia podemos ver a las criatura mística conocida como Inu Yasha que llega a una pequeña aldea en su empeño por conseguir una joya mágica, la joya de las cuatro almas.

Todo parece fácil para Inu Yasha pero en la lucha con la hechicera guardiana de la aldea y de la joya, esta consigue a pesar de estar herida clavar una flecha en el pecho de Inu Yasha y llevarse la joya consigo al otro mundo, dejando a la mística criatura literalmente pinchada en un árbol por la saeta. 
Su próximo encuentro será completamente inesperado: aparece ante él Kagome, una chica tokyota bastante corriente... si no fuese por que ha viajado desde el presente hasta su época tras ser absorbida en el sótano del templo en el que vivía por unos extraños espíritus... y todo ello sin mencionar que se relacionan innumerables leyendas y misterios con el antiguo monasterio en el que vive Kagome con toda su familia.

A pesar de ello, Kagome no cree en supersticiones ni hechos sobrenaturales... hasta que comienza a sentirlos en su propia persona. Tras el encuentro con Inu Yasha en el pasado, se desplegará ante nuestros ojos un extenso plantel de secundarios, todos ellos relacionados con actos sobrenaturales, y se vivirán muchas aventuras en un Japón feudal plagado de monstruos y fantasmas mitológicos y de seres sobrenaturales.

El dibujo es el típico de Takahashi, sin ninguna sorpresa en ese aspecto, y la forma de desarrollar la historia es la que usualmente utiliza la autora: introduce cada vez más personajes controlándolos para ir contando las partes de la historia que ella prefiera cuando lo crea conveniente. Personalmente no pudo dejar de darle el voto de confianza a Inu Yasha, pero después del decepcionante final de Ranme ½ siento una especie de aversión a implicarme demasiado en esta historia que se me presenta .
