MADRID (Reuters) - El argentino Lionel Messi fue de nuevo la figura del triunfo del Barcelona por 2-1 ante el Sevilla el sábado en Liga. Messi, de 20 años, ya había sido el referente del conjunto culé en su victoria por 3-0 ante el Olympique de Marsella el miércoles en Liga de Campeones y lideró de nuevo a su equipo con dos goles a punto de acabar el partido contra los hispalenses.
En las filas del Barca, Andrés Iniesta sustituyó al astro brasileño Ronaldinho, que no jugó por una lesión en el gemelo de la pierna derecha y será evaluado por el cuerpo médico del Barcelona para ver si estará en condiciones de jugar los próximos encuentros.
El primer gol de Messi fue con una espectacular volea, mientras que el segundo lo anotó de penalti. Además, una buena parada del portero sevillista Andrés Palop impidió el triplete del joven jugador argentino.
Frederic Kanoute descontó para el Sevilla, aunque demasiado tarde para evitar que Barcelona lograra los tres puntos y alcanzara el segundo lugar de la tabla a sólo un punto del líder, el Real Madrid, que juega el domingo ante el ascendidoValladolil.
El Valencia, en tanto, se medirá al Real Betis.
El sábado, el goleador Javi Guerrero anotó los dos goles con los que el Recreativo Huelva logró su primera victoria de la temporada al vencer por 2-1 al Espanyol.
Albert Riera puso a los visitantes al frente a través de un temprano gol de tiro libre, pero el Recreativo tomó luego el control a partir del inicio del segundo tiempo.
Guerrero hizo que el balón viajase de uno de sus pies al otro antes de mandar una volea para igualar en el minuto 54 y luego aprovechó un error defensivo del Espanyol para batir por segunda vez al portero rival, Carlos Kameni sólo seis minutos más tarde.

Messi rompe a un Sevilla mediocre
El argentino salva la cara a un equipo que no ha sabido romper la monotonía
No hubo color en el choque entre dos de los candidatos al título, porque el Barça fue superior ante un rival que sólo remató dos veces entre los tres palos, la segunda en el minuto 92 y que supuso el 2-1 obra de Kanouté. Sólo el orden defensivo del equipo hispalense y los palos (dos antes de inaugurar el marcador) impidió al equipo de Frank Rijkaard adelantarse en el marcador.
Con Ronaldinho ausente, Andrés Iniesta asumió el papel del astro brasileño, baja de última hora a causa de una contractura. El debate sobre el estado del 10 azulgrana tuvo que esperar, y el manchego lideró las operaciones de los azulgrana de salida. Los de Rijkaard se sacudieron la presión inicial del Sevilla y tuvieron un par de buenas ocasiones. La primera fue en una acción de Iniesta, que Henry no pudo concretar, y otra de Leo Messi poco después, en el minuto 6. El argentino se encontró con un rechace en la frontal y disparó ajustado al palo.
Volvió a apuntar Iniesta en el minuto 10, en una acción no resuelta por Boulahrouz. El Sevilla se pasó el primer cuarto de hora sin apenas mostrar su fútbol, pero cuando progresó sobre la meta de Valdés, creó mucho peligro. Una cabalgada de Dragutinovic, hasta entonces atado a la genialidad de Messi cerca de su línea defensiva, permitió a Renato un remate de cabeza al travesaño (m.21), en su única ocasión de gol en el primer partido.
No permitió el Barça que el equipo de Juande Ramos creciera. Su fútbol fue en aumento con el paso de los minutos, pero tenía problemas para superar el orden defensivo de los hispalenses, insuperables por el centro y sólo vulnerable en la derecha por la zona de circulación de Alves y de Iniesta.
Poco después de la media hora, un disparo lejano de Abidal, a la salida de un saque de esquina, obligó a Palop a emplearse con acierto y también en un tiro desde la frontal de Touré Yayá en el 41, que finalizó en saque de esquina. Ante la densidad defensiva de los visitantes, el Barça buscó alternativas y las encontró en los remates lejanos. Como antes Abidal y Touré Yayá, Deco también lo intentó, con un tiro desde la frontal (minuto 44), pero el balón, con efecto cambiado, no entró y la intensidad azulgrana se quedó sin premio.
Sin el desborde de Messi, que estuvo durante muchos minutos desactivado, los azulgrana se quedaron sin factor sorpresa posible, sin esa punta de imprevisión, que sí fue decisivo en la recta final del partido, por eso buscaron otras opciones, por ejemplo buscar a Thierry Henry. Al francés le falta puesta a punto, por eso estuvo a un centímetro del gol en un centro perfecto de Deco.
En otra jugada a balón parado, un saque de esquina, Márquez remató al palo (m.58). El Sevilla seguía con el guión preestablecido, buscando una contra para liquidar el partido, aunque su creación seguía siendo nula.
Aún faltaba fuelle
Rijkaard puso más madera con la entrada de Giovani dos Santos por Xavi, con lo que Iniesta abandonó la banda izquierda para jugar de organizador. Y cuando las ideas se agotaron, Henry volvió a quedarse a un centímetro del gol. Un pase lejano de Márquez, un control magistral y un nuevo rechace al palo. El Barça despertó. En pleno dominio, Henry acertó a conectar con Messi y el argentino no falló. ''Titi'' sirvió al argentino, quien realizó un control complicado, el balón se le alejó del cuerpo, pero Messi empalmó para batir a Palop de remate acrobático. Era el inicio de un asedio que duró más de 15 minutos
Messi fue también el encargado de transformar el penalti cometido sobre Giovani en el minuto 80. El argentino fue sustituido por Bojan y aclamado por los espectadores. Un héroe para la grada. La victoria era cuestión de minutos y un sobresalto. En tiempo añadido, Kanouté aprovechó una indecisión de la defensa azulgrana y batió a Valdés (2-1), en el único remate entre los tres palos de los sevillistas en el segundo tiempo. No hubo más Sevilla.