
La historia se centra en el Japón antiguo, durante el siglo XVI en el Shogunato de Muromashi, en donde había una gran guerra civil.
Allí una villa es atacada por un hanyou (mitad humano - mitad demonio) llamado Inuyasha, el cual logra robar de allí el Shikon no Tama (Esfera de las cuatro almas) y así usarla para convertirse en un Youkai (demonio) completo, así ser más poderoso y dejar de ser despreciado tanto por los humanos como por los demonios.
Pero a sacerdotisa del pueblo Kikyou que era la persona encargada en custodiar la joya consigue atravesar a Inuyasha con una flecha hechizada y clavarlo en un árbol sagrado en el cual queda clavado y no puede liberarse.
Kikyou herida de muerte durante la batalla le ordena que la quemen junto con el Shikon no Tama y así nunca vuelva a caer en malas manos.
Luego nos trasladamos a nuestra época, y en el lugar donde se encontraba el antiguo pueblo, se encuentra un templo protegido por un anciano que tiene una nieta llamada Kagome Higurashi una estudiante común.
Cuando ella cumple 15 años su abuelo le regala una réplica del Shikon no Tama y le cuenta toda la historia de esa piedra poderosa, pero ella no cree en nada de lo que le dice.
Luego buscando a su gato que se perdió, entra al templo y encuentra a la mascota pero de repente unas manos salen del pozo que había en ese templo la toman y la arrastran hacia dentro del pozo. Las manos eran de un demonio mujer-cienpiés el cual le exige la joya de Shikon, ella al pegarle desata un extraño poder y logra liberarse de aquel monstruo.
Al salir del pozo se encuentra en el Japón antiguo donde los humanos y seres sobrenaturales conviven. Al verla algunos aldeanos la atrapan y la llevan con la sacerdotisa del pueblo Kaede hermana menor de la difunta Kikyou quien se da cuenta del parecido que tiene esa chica con su hermana, en ese momento vuelve a aparecer la mujer-cienpiés que vuelve a pedirle la joya, entonces Kagome corre hacia el pozo para que vuelva de donde vino y en el camino encuentra a Inuyasha y éste le dice que si lo libera puede acabar con el monstruo que la está persiguiendo. A pesar de las advertencias toma la flecha y lo libera, Inuyasha logra vencer facilmente a la mujer-cienpiés. Para impedir que ahora Inuyasha quiera robar la joya, Kaede le pone un collar mágico el cuál lo obliga a cumplir una órden cada vez que la escuche, a Kagome se le ocurre decirle que se siente y de ahora en más cuando le diga eso se golpeará contra el piso.
Kaede le advierte a Kagome que la joya es codiciada por hombres y demonios y que intentará arrebatársela. El siguiente demonio que la ataca logra comerse la joya y mientras huye volando es derribado por un flechazo de Kagome, pero éste destruye la joya esparciéndo los fragmentos por todo Japón. Kagome e Inuyasha tendrán que cooperar para recuperar dichos fragmentos y evitar que los usen con fines maléficos. En su viaje encontrarán aliados y muchos enemigos que iran aclarando los misterios alrededor del Shikon no Tama.