EL PELIGRO DE SER INDIFERENTE ANTE LOS PECADOS
Debes saber que Dios Todopoderoso, exigió la sinceridad del arrepentido como un deber; Allah glorificado sea, expresa en el Sagrado Corán:
“!Oh, creyentes! Volvéos a Dios con sincero arrepentimiento”(Sura 66, aleya 8).
Dios nos ha concedido un plazo para el arrepentimiento antes de que los ángeles escribas lo registren, dijo el Mensajero de Dios (PYB) “Por cierto que el ángel de la izquierda empuña el cálamo (no escribiendo por el lapso de seis horas) para registrar las faltas cometidas por su siervo. Si este se arrepiente y pide perdón a Dios por ello, no le será registrada. Si así no lo hiciere, le será registrada una mala acción solamente”. Otra forma sería, que luego de haberse registrado una mala acción, Dios le conceda una plazo, hasta antes de llegarle su hora (muerte).
El problema actual, es que muchos no confían en la grandeza de Dios, y le desobedecen con los más variados pecados, incluso intentan minimizarlos.
Podrás observar que algunos desdeñan en sí mismo algunas faltas, y dicen por ejemplo: -¡ En qué me perjudica mirar cosas prohibidas en revistas o películas!. Hasta llegan a preguntarse con menosprecio cuando saben de la prohibición de un asunto: ¿Cuántas faltas encierra? ¿Es un pecado pequeño o grande!?
Si comprendemos esta situación, comparémosla con las dos narraciones siguientes que, referidas en el libro Sahih de Al Bujari (Dios sea misericordioso con él), desarrollamos a continuación:
1) De Anas (Dios se complazca de él), quién dijo a la gente: “Vosotros cometéis actos que os parecen insignificantes, de la talla de un cabello. Nosotros, en época del Mensajero de Dios (PYB), esos mismos actos, los considerábamos peligrosos”.
2) De Ibn Masud ‘(Dios se complazca de él) quién dijo: “El creyente ve sus pecados, como quién, sentado al pié de una montaña teme que esta caiga sobre él, aplastándolo”.
En cambio el desvergonzado, ve a sus pecados, como insectos que posan sobre su nariz, gesticulándo con sus
manos para espantarlos”.
Acaso comprenderán aquellos, recordándo el dicho del Profeta Muhammad (PyB) quien dijo, sobre el peligro de este tema:
“Evitad desmerecer los pecados, pues ellos se acumularán sobre el hombre, hasta destruirlo”.
Han mencionado los erudítos, que los pecados nos inducen a: la falta de pudor e indiferencia y la carencia del temor a Dios, siendo estas faltas, seguidas por otras que llamaremos “mayores”, por lo que, no existen faltas “menores” si insistimos en realizarlas; ni tampoco “mayores” cuando pedimos el perdón de Dios.
Y mencionan a quienes estan en esta situación:
No intentes medir la dimensión de la falta que has cometido, sino que mira a Quién has desobedecido.
Con esta última actitud se beneficiarán, si Dios quiere, los sinceros, quienes sintieron el pecado y no, los que continúan en él insistentemente.
Expresa Dios Todopoderoso, en el Sagrado Corán:
“Informa a Mis siervos que Soy El Perdonador, El Misericordioso”.(Sura 15, aleya 49).
Y también :“Pero Mi castigo es el más doloroso”(Sura 15, aleya 50).
Clikea Aquí Parte 2