La llegada de un nuevo habitante a casa



Cuando una mascota llega a casa, siempre es una alegría, un nuevo compañero con quien compartir muchos momentos de felicidad, y todos estamos ansiosos de poder jugar pronto con nuestro nuevo amigo.

Pero no debemos olvidar que solo nosotros entendemos lo que esta pasando, y para el pequeño animalito lo mas seguro es que la llegada a su nuevo hogar sea una experiencia muy desagradable, al menos el primer día, tenemos que tomar en cuenta todo lo que le puede haber pasado antes de llegar a nuestras manos, fue separado del lado de su mamá, llevado a una tienda con muchos olores que no conocía, donde seguramente ningún humanos jugaba con el y hasta quizás lo han tratado mal, sorpresivamente alguien lo toma y lo mete en una caja, y tiene que viajar encerrado, sintiendo muchos ruidos que lo asusten (los motores de los autos, voces nuevas, y todos los ruidos del camino hasta su nueva casa), así que es comprensible que, pese a nuestro entusiasmo al llegar a casa, nuestro nuevo amigo este muy asustado como para disfrutar jugando con nosotros.


Lo mejor que podemos hacer es aguantarnos un día mas, y dejar al recién llegado en su jaula con todo lo que necesita, en una habitación tranquila para que se acostumbre a los olores y ruidos de la casa, nada de música fuerte, ni aspiradoras, ni otras mascotas curiosas rascando la jaula, nuestro amigo necesita paz para que se de cuenta que en la nueva casa no hay peligro.


Al día siguiente ya podemos empezar a conocernos con el recién llegado, hay ejemplares muy tranquilos y curiosos que no tendrán ningún problema en subir a nuestras manos y dar un paseo fuera de la jaula, pero no todos son así, y lo mejor para el futuro es respetar los miedos de nuestra mascota, para ganar su confianza con cariño, no obligándolos a nada.


Al principio le tenemos que cambiar el agua y la comida todos los días, y hablarle con voz suave mientras lo hacemos, para que vea que nosotros solo queremos su felicidad y no queremos hacerle daño, de a poco podemos intentar ofrecerle golosinas, poniendo algo rico en nuestra mano y dejándola quieta para que el mismo suba a buscarla y vea que no pasa nada malo.


Nunca hay que tomar un roedor por la espalda y levantarlo por sorpresa, porque se llevaran un gran susto y hasta es posible que reaccionen violentamente, esto se debe a que en la naturaleza, hay muchos animales que cazan roedores, y nuestra mascota por instinto le teme a cualquier cosa que se acerque por la espalda y lo quiera coger, si queremos tomar a nuestra mascota debemos cogerla siempre por delante, dejar que huela nuestra mano y pasarla por debajo de su abdomen, o mejor aun, que el solo suba a nuestra mano.


Nunca debemos olvidar que las mascotas son seres vivos, con sentimientos, miedos y una personalidad propia, no son juguetes, así que debemos respetarlos si no están de humor para jugar con nosotros en algún momento.


Tampoco hay que olvidar que algunos roedores son nocturnos, así que es muy probable que de día duerman mucho, y si vamos a despertarlos para jugar no quieran hacerlo, nosotros también nos enojaríamos si un amigo nos llama a las tres de la madrugada para ir a jugar a la pelota, para evitar este problema, lo mejor es jugar con nuestra mascota al atardecer, o cuando veamos que ha despertado solo.


Con paciencia y cariño estos consejos te ayudaran a crear una relación de amistad y confianza con tu mascota, espero que te sirvan.

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