L A Z O N A C A F E T E R A
B e l l e z a N a t u r a l
Campaña para promocionar al Eje cafetero ante la Unesco, para que sea designada "Patrimonio Paisajistico y Cultural de la Humanidad"
Viaje Virtual por el Eje Cafetero (Itinerario)
Fotos del Eje Cafetero
P E R E I R A
Fotos de Pereira (foto 360 grados)
A R M E N I A

M A N I Z A L E S
• EJE CAFETERO, DESTINO TURÍSTICO INTERNACIONAL: la meta del Eje Cafetero es consolidarse como el primer destino turístico del país. Un total de ocho operadores mayoristas de turismo de Ecuador manejan 600 agencias de viajes, que venden a Caldas, Quindío y Risaralda como destino turístico en su país. Ecuador, es con Venezuela, España y Estados Unidos uno de los cuatro destinos que Proexport Colombia validó e identificó como potenciales para atraer turistas hacia el Eje Cafetero, región considerada hoy como el segundo destino del país, después de Cartagena, desplazando a San Andrés y Providencia.
Eje cafetero a un paso de ser patrimonio mundial
El Gobierno Colombiano, las Universidadades de Colombia y las Gobernaciones de Caldas, Quindio y Risaralda impulsan la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad al paisaje cultural y natural del Eje Cafetero.
El camino hacia la declaratoria de paisaje cafetero como patrimonio cultural de la humanidad está planteado.
Actualmente, el organismo internacional tiene un inventario de 32 paisajes culturales, ubicados especialmente en Europa y Asia, declarados entre 1993 y 2004. En esa vía, un proceso de investigación del Paisaje Cultural Cafetero, pretende generar los lineamientos del plan de manejo que permita reconocer el territorio desde el punto de vista estético, ecológico, histórico, cultural, social y turístico.
"Este proceso permitirá descubrir caracteres identitarios en la relación que la naturaleza ejerce con las diferentes acciones culturales del hombre actuante en ella", afirma el profesor Fabio Rincón Cardona, profesor de la Sede Manizales.
Con ese objetivo, las dos instituciones aliadas adelantan una metodología de participación social, económica e institucional que involucren a las comunidades existentes en un desarrollo económico paralelo a la sostenibilidad del lugar.
Paulatinamente, el Eje Cafetero ha cobrado un creciente interés turístico, que ha venido a suplir el empobrecimiento ocasionado por la monoeconomía del café. En busca de alternativas, Quindío, Risaralda y Caldas, las tres regiones más importantes del Eje, reciben cada año miles de visitantes dispuestos a encontrar valores científicos y culturales que les permitan encontrar un turismo alternativo al de sol y playa.
Dentro de los valores que calificará la Unesco y que irán en favor de Colombia, es que es la única propuesta de America del Sur, una belleza paisajística unica, fauna y flora auténtica aun conservada y sostenibilidad agroindustrial, osea que a pesar de haber fábricas e industrias en la zona el nivel de contaminación no es muy alto.
Por la parte negativa es la existencia de grupos insurgentes cerca de la zona, márgenes de pobreza a orillas de los rios, y la poca educación medioambiental de la población del Eje Cafetero, poco interés de conservar la naturaleza, fauna y flora auténticas.
Asi y todo tenemos la esperanza de que el Eje Cafetero sea designada con esa magno título para beneficio de toda Colombia.
Risaralda (Fotos)
El territorio que hoy ocupa Pereira ha estado marcado por el destino para ser una zona que conquista con sus bellezas al mundo. Anteriormente, fueron los Quimbayas, quienes con su orfebrería captaron la admiración de millones de personas en el mundo entero. Hoy, con una ciudad pujante, los pereiranos conservan el encanto de sus ancestros, guardado en baúles que se abren a medida que el visitante los descubre. Y claro, nada mejor para sobrevivir al asombro que un buen carajillo, mezcla de aguardiente y café, que es la llave para ensayar noches inolvidables en los bares, restaurantes y casinos de esta ciudad del viejo Caldas. Por algo, esta morena, querendona y trasnochadora se ha ganado la fama de ser el lugar donde las penas y tristezas quedan en el olvido.
Para cumplir con estos nobles propósitos, los pereiranos han creado dos celebraciones que año tras año atraen a más turistas: las Fiestas de La Cosecha y el Festival del Despecho. Y es que para matar las penas, no hay como un buen aguardiente, y en Pereira, está considerado como la bebida típica. Al calor de unos buenos tragos, la alegría de los pereiranos se hace sentir en sus coplas y en las conversaciones que inician con cualquier visitante.
Las Fiestas de La Cosecha son un homenaje a los cultivadores de café, que buscan revivir las tradiciones, el civismo, el arte y la cultura, a través de una variada programación en la que se combina lo cultural con el turismo y la práctica de actividades deportivas. El Festival
del Despecho es un espacio para el desamor que reúne a poetas, músicos, escritores y enamorados caídos en desgracia, que se dedican a cantar, hablar y disertar sobre el amor no correspondido o perdido. Sin embargo, la alegría de los pereiranos no se vive sólo a punta de aguardiente, pues su región posee bellezas que vale la pena admirar y recorrer cuando se visita.
A 15 minutos de Pereira, situado frente al aeropuerto Matecaña está uno de sus mayores atractivos: el zoológico de Matecaña, que alberga 900 especies entre las que se cuentan 150 africanas y nativas, y que en un área de 12 hectáreas se ha convertido en refugio para animales en vía de extinción y en centro de investigación. Juntarlos fue posible mediante convenios con otros zoológicos, la recuperación de los que estaban en la Hacienda Nápoles y la compra a otros zoológicos en el mundo. Algunos de ellos, aunque pertenecen a otros ecosistemas se han adaptado gracias a un mecanismo que semeja las bondades de su hábitat, lo que permite ver elefantes, tigres, leones, tigrillos, rinocerontes, monos, gorilas y otros primates, y un buen número de aves y serpientes.
También hay que aprovechar el tiempo y visitar sitios como el parador náutico La Virginia, a tan sólo 30 kilómetros por la vía que hacia el occidente busca el cauce del río Otún. Sin salir de ella en el centro de la ciudad está el Parque Metropolitano del Café, complejo que cuenta con siete piscinas, campos deportivos y zona de juegos infantiles.
Hacia el occidente hay que buscar la catedral de Nuestra Señora de La Pobreza, construida en 1875 y afectada en el terremoto de 1999. En su reconstrucción se hallaron columnas de ladrillo en estilo romántico y el sostén de la cúpula compuesto por más de 10 mil piezas superpuestas.
Antes, hay que visitar el parque de Los Fundadores, con el monumento construido por Rodrigo Arenas Betancourt, que representa la figura del Hombre de Fuego y rinde homenaje al esfuerzo y la tenacidad de la humanidad. También es ideal dar una vuelta por la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, y observar en su interior otra de las esculturas de Arenas Betancourt: el Cristo Sin Cruz.
Otros lugares que no puede perderse son el museo arqueológico Jaime Mejía, con más de mil piezas precolombinas y el museo Quimbaya del Oro y la Cerámica, que conserva auténticas piezas hechas por esta cultura.
Los pereiranos comparten con los habitantes de otras ciudades de la zona cafetera la costumbre de alquilar sus fincas como sitios de recreo, y es por eso que en sus alrededores un buen número de haciendas son destino preferido por muchos. Su gastronomía, influencia de otras regiones de Colombia, está basada en la preparación de fríjoles, con la exquisita "bandeja paisa", que se pueden degustar en fondas y restaurantes de comida típica.
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