Don Bosco es el patrón del Ilusionismo, el patrón de todos los magos del mundo.
Y es que él utilizaba los juegos de magia para ganarse el corazón de sus muchachos y así poder hablarles de Dios.
¡Y lo consiguió! Gracias a la magia convirtió a muchos chicos pobres y abandonados, en unos buenos cristianos y honrados ciudadanos. Pero esa magia es la que viene de Dios, y ahí no hay truco.
