Humedales
Las pequeñas charcas son muy frecuentes en esta comarca de los páramos detríticos. Estos acuíferos superficiales se benefician además de la abundancia de aguas subterráneas. Generalmente proliferan en las terrazas y depósitos aluviales, donde a la ineficncia de su red hidrológica para captar estos depósitos que se acumulan en las cotas bajas se une el relieve llano de la región y los problemas de drenaje que presentan estos suelos.
Estos humedales se caracterizan por sus pequeñas dimensiones, su escasa profundidad y un nivel de agua muy fluctuante e irregular, a menudo de inundación temporal y en ciertas depresiones del terreno persisten más tiempo gracias a los aportes de !as aguas subterráneas.
A pesar de su carácter modesto, forman ecosistemas de un gran valor ecológico al presentar toda una serie de plantas y animales adaptadas a su irregular régimen o que buscan un lugar de refugio y abrevadero. En ellas son muy frecuentes las espadañas, juncos, eneas, salgueras, brezos, rebollos y rosales silvestres, mientras en sus aguas, junto a una amplia gama de anfibios y reptiles, es posible contemplar zorros, corzos, jabalíes, cigüeñas, garzas, cernícalos, ánades reales, etc.
Tradicionalmente estas charcas se han venido utilizando con fines agrícolas y ganaderos. Muchas de ellas están desapareciendo con los nuevos usos en el campo (plantaciones de chopos, concentraciones parcelarias) y otras han terminado como escombrern y basurero de las poblaciones cercanas. En el término de Villambroz aún podemos contemplar algún ejemplar, destacando las asociadas al Arroyo Cueza de Cabañas, Lagunas de los Tojos y la Escalera.
Ha pasado algún tiempo desde que dí mi último paseo hasta la laguna de Los Vallejos e ignoraba que la hubiesen limpiado (agradable noticia, lo demandaba ya, aplaudo a los autores de la obra), haber si con el arreglo pudiese conservar un mínimo de nivel de agua durante el resto del año para disfrute y habitat necesarios de la fauna como recreación de la vista.
Posiblemente este humedal (a juzgar por el arroyo que admite por debajo de la carretera) pudiera recibir en mínima parte un remanente de su próximo (El Zepo, con manantial) si este se limpiase a un nivel inferior sobre ámbas (no vendría mal). En mi última visita pude obtener (no sin dificultad) una toma gráfica de la laguna con la "garza blanca" que con habitualidad se acerca a sus proximidades de lo que deduzco que en sus fondos, como menos, si que existía o existe otro tipo de fauna que permite su subsistencia como la posible y de abrevadero para otras especies (paloma, pato, tórtola, corzo, venado, lobo, jabalí, zorro etc.) que a ciencia cierta existen en la zona. No me resulta agradable ver nuestros humedales secos en verano por lo que reitero el agradecimiento a quien haya tomado la decisión de limpieza y, habiéndola tomado, haber si paulatinamente pudiese llegar a los restantes.
las lagunas Los Tojos y las Escaleras
Estos dos pequeños humedales asociados al Arroyo Cueza de Cabañas se sitúan unos 250 metros al sur de la localidad, junto a la carretera de Sahagún. En sus entornos, además de la vegetación propia de estos ecosistemas (salgueras, juncos, eneas, etc.) crecen !os chopos y se extiende una amplia pradera, lo que convierte a este lugar en un espacio muy frecuentado por los vecinos de Villambroz como zona de paseo y descanso.