| verano de ayer verano de hoy | 
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Labradores Cultivos. Por referencias de los viejos del lugar sabemos que los cultivos del pasado se centraban en su mayoría de centeno, sembraban muy poco de trigo, aún menos de avena.
Cultivos de tardío unas pocas tierras de chochos y alguna de muelas,para las ovejas, algunos trozos de tierra con garbanzos, lentejas, fréjoles, patatas... En definitiva, cultivaban casi sólo para la subsistencia de la familia. En la actualidad vemos que la producción, de los pocos agricultores en activo, es mucho más abundante en todos los cultivos y destinado a la venta y parte para el ganado: centeno y avena en proporciones paritarias; también cultivan mucho trigo y en menos cantidad cebada.
También otros cultivos nuevos por razones políticas de las ayudas europeas al agro, como girasoles, maiz, una especie de chochos que no se cosechan sino que lo comen las ovejas en la misma tierra.
Campo. En la actualidad, salvo unos trozos del campo destinados a monte bajo y algunos pinos, el resto, seguramente más del noventa por cien, está destinado al cultivo de cereales en su totalidad. Antes casi todo lo que cultivaban los labradores eran tierras de su propiedad; había muy pocas parcelas, o tierras comunales. La concentración parcelaria ha permitido cultivar grandes extensiones, cosa que en tiempos pasados estaba muy fragmentado. Ciertamente todo es de secano.
Aperos de labranza. Nuestros antepasados guardaban la fuerza de tracción en la cuadras.
Los más lejanos de nuestros días eran vacas y burros; mientras que los más cercanos a nosotros ya las cambiaron por mulas, machos y alguna que otra yegua y caballo. Los medios de transportes eran carros, primero de vacas, y luego de mulas; que fueron sustituidos por las galeras, carros de cuatro ruedas y de goma. Así como la maquinaria era muy sencilla y escasa: arados, trillos, dalles, sencillas máquinas de segar, de beldar.... En la actualidad esas cuadras han sido transformadas en grandes garajes o naves para tener bajo techo a los tractores y la pesada maquinaria: arados, sembradoras y otras maquinarias, grandes remolques basculares...
Sementera. Tiempo de siembra de los cereales. En tiempos de nuestros remotos antepasados comenzaban estas labores inmediatamente después de la recolección, a primeros de octubre y terminaban a mediados de octubre. Es facil imaginarnos la ocupación de los labradores durante la sementera: días y días tras aquellos arados de madera tirados por un par de lentas vacas. Más cercano el tiempo a nosotros cambió algo al trabajar ya con mulas que son más ligeras. Luego tirar el grano a mano. La sementera de hoy es más corta debido a los tractores y maquinaria de la siembra. Ahora lo que se ve en el campo en sementera son los grandes tractores arrastrando también arados con muchas vertederas, lo que hace que se are muchísimo más en menos tiempo. Las sembradoras y otros utensilios hacen de la sementera un tiempo corto y menos pesado para los labradores.
Primavera. Las labores de la estación primaveral se centraban para los labradores de antaño a los tardíos: sembrar los cereales tardíos, las legumbres, escabar los tardíos, limpieza de hierbajos en los trigos... Hoy día los labradores trabajan los tardíos, aunque la cuestión de las legumbres están descartadas, pues ya no plantan ninguna.
Verano. Las labores veraniegas
son completamente distintas las actuales de las que desempeñaron nuestros antepasados. No hay que ir muy lejos para señalar las diferencias. Las cosechadoras ponen los límites entre las faenas de verano actual y el verano anterior. Entonces el verano duraba unos dos meses y medio: empezaba la siega a primeros de julio y terminaba a mediados de octubre. En las faenas del verano se empleaba toda la familia.
Se comenzaba con la siega a segadera, luego a dalle y después a máquina: siega, atropar la mies en morenas, acarreo de la misma a la era, hacer la trilla, trillar, dar vueltas y aparbar haciendo los montones o parbas. Concluída la trilla del centeno, la avena y el trigo, se beldaba a mano y luego con máquinas beldadoras; se limpiaba el grano y se metía en casa a sacos y se tenía que subir a las paneras. Por último se metía la paja con los garios en los pajares por los bocarones. Se coronaba el veraneo con la trilla de los tardíos: muelas, chochos, fréjoles... Y lo último la trilla de las grancias.
Con la aparición de las cosechadoras las faenas del verano han cambiado totalmente. Ahora el verano no dura más de ocho días y solamente lo hace uno, el que recoge el grano de las cosechadoras y lo trae a las naves con el tractor y el remolque bascular. El grano se lleva a la era para que se acabe de secar antes de meterlo en las naves o se lo lleven a los silos los compradores.
Majuelos. Para muchos de nuestros hijos y para todos nuestros nietos esta palabra no les suena nada, seguro que no saben ni lo que significa. Pues sí, Villambroz desde los años treinta tenía unas labores específicas de las viñas. Los años últimos toda la ladera, bastante de la nava y otras partes del campo estaba plantado de viñas, lo que daba un color verdoso al campo desde la primavera hasta otoño que caía la hoja de las cepas o la comían las ovejas. La uva era híbrido, una calidad un tanto baja, de ahí que desde arriba se fomentó y ayudó a excepar los majuelos y de esta manera desaparecieran totalmente. Ultimamente casi todos los vecinos, al menos, tenían un majuelo.
Ganaderos
Pastores . El pastoreo es la segunda ocupación más importante de los habitantes de Villambroz. Y según referencias históricas, el pueblo tuvo su origen en las labores del pastoreo. Estos datos históricos hace pensar que los primeros pastores era trabajadores por cuenta ajena.
Tradición que se ha seguido casi hasta nuestros días, pues los hijos de las familias que no tenían ganado propio iban de pastor para otro. Ahora bien, casi todos los vecinos tenían un rebaño más o menos grande en propiedad. Y el pastor solían ser los hijos hasta que tenían edad suficiente para tomar las riendas en la agricultura, siendo relevados por el hermano siguiente en edad. Y cuando todos eran mayores cogía la zurrona y la cachaba el padre ya entrado en años.
villambroz en color y en blanco-negro