Adaptación a la Desintegración Familiar
por: Psic. Alberto Castañeda Solórzano.
El proceso de comunicación: dar y recibir información, inicia desde el momento en que el medio exige una adaptación del individuo. La información debe servir para que la persona se adapte a las exigencias de su entorno. La manera de dar y recibir información juega un papel imprescindible en este proceso de adaptación.
Los mecanismos por los cuales la información moldeará y motivará al niño hacia su crecimiento y desarrollo; ya están determinados tanto biológica como social y culturalmente. El niño viene al mundo con características biológicas propias de la especie, que le permitirán un crecimiento óptimo, en la medida de desarrollarse íntegramente, para convertirse en un ser humano sano. Sin embargo, en el sentido que este crecimiento y desarrollo se va dando, el mismo ser asimilará, de forma particular, la información para emitir conductas adaptables o poco adaptables a su medio.
Existen mecanismos, a veces, poco funcionales, a pesar de ser biológicos, que implican un desajuste en el individuo, que lo llevan a convertirse en un organismo enfermo. Por otro lado, está la eterna lucha de lo determinado biológicamente con lo esperado en el ámbito sociocultural. Hay un "algo" que se encuentra en los organismos, principalmente biológicos, que implementan de sí mismos, para obtener un ser diferenciado con respecto a lo esperado. Ese "algo", que los teóricos llaman personalidad; y que es un proceso particular para adaptarse o no a las exigencias del medio ambiente, es lo que quiero revisar, a partir de la Teoría General de Sistemas y la Teoría General de la Información.
La Teoría General de los Sistemas, emitida por Bertalanffy; nos indica que todo individuo, es un elemento que forma parte de un sistema, que continuamente está en interacción con los demás, que estos elementos forman una totalidad y son interdependientes. El individuo deja de ser particular para convertirse en los demás. El niño en su momento social, depende totalmente de los adultos que lo rodean. La familia, en su totalidad, formará al niño como mejor pueda en su proceso de crecimiento. Desde este punto de vista, el niño queda a merced de lo vicario, ante el moldeamiento y modelamiento sociocultural. Se establecen pautas de dar y recibir información para que el niño sea lo que se espera que sea. (Permítaseme la redundancia).
Sin embargo, el proceso de dar y recibir información; revisado a partir de la Teoría General de la Información, constata que no necesariamente, queda a total merced del sistema familiar. Muy por el contrario, el proceso de elaboración y entendimiento de esa información, depende directamente de la capacidad, habilidad y actitud del organismo, ya sea para emitir una respuesta adaptativa en el orden de lo que se espera, o una respuesta menos adaptada, en el orden del cambio. Es decir, ya no es tan importante el proceso informático, sino el medio en el que se procesa, en este caso: el niño junto con su personalidad global en desarrollo.
El niño en su momento personal, depende de la información que recibe, pero principalmente de la manera en que la procesa. La familia en su totalidad le indicará al niño los modos y maneras para adaptarlo o desadaptarlo, según sea el caso. El niño le colaborará, con su capacidad, habilidad y actitud para integrarse o contradecir esas exigencias; y que no necesariamente tienden a lo patológico o desadaptativo; ya que puede ser un motor creativo para el cambio. Es su momento de integrarse como individuo, mas que sumarse como elemento del todo. (Sabemos que la Teoría General de los Sistemas indica la no sumatividad, visto desde una forma Gestaltista). Si bien es cierto que la familia puede ser fuente de salud y enfermedad, también es cierto que el individuo determina con su potencialidad esa forma de integrarse óptimamente a partir de la información que recibe. Él lleva el mecanismo regenerador de esa fuente, él mismo determina la dirección de su salud Vs. enfermedad.
La Teoría General de la Información estudia la mejor manera de procesar mensajes elaborados por el ser humano. Tecnológicamente nos enseña cómo se capacita el ser humano para entender el lenguaje, recopilar y proporcionar informes, elevar el contenido de la comunicación, transmitir conocimientos, medirlo y provocar una respuesta adaptativa. La Teoría General de la Información es un complemento de la Teoría General de los Sistemas, que nos invitan a entender científicamente el desarrollo de la interacción humana. Sin embargo, no nos explican el resultado de esa interacción.
¿El niño como elemento sumergido en un sistema, es un "individuo-producto" de ese sistema o de sí mismo? Pensemos en que la respuesta puede ser que ambos factores influyen por igual, ya que en el ámbito teórico no ha habido una respuesta consistente a tal cuestionamiento. Lo que sí podemos afirmar, es que se debe poner mayor atención en las formas y modos de moldear y modelar a los niños, que permitan un respeto a favor de su personalidad, en la medida en que se integren más sanamente a las exigencias de su ambiente sociocultural actual; y no de hace 10 años, como pretendemos los adultos al educar a los hijos.
Cada uno de nosotros tiene una historia personal que la ofrece, a escala social, en sus interacciones. Cada uno de nosotros fuimos educados por un sistema familiar muy particular, que sin embargo, consiguió adaptarnos "satisfactoriamente" a las exigencias medioambientales, pero que frustró ampliamente nuestro momento creativo, nuestro empuje hacia el cambio. Debemos reconocer, en este punto, que somos individuos que tienden más hacia lo establecido que a generar cambios. Mas o menos, nos manejamos en este entorno sociocultural consistentemente, si no fuera así, no estaríamos discutiendo el ambivalente salud-emfermedad. Sin embargo, esta determinación funcional del medio sociocultural no niega nuestra capacidad de cambiar el sistema, de poderlo regenerar o convertirlo en formas y modos mejor calificados para un desarrollo más óptimo. De ser así, ¿por qué se está presentando el caos, la entropía: la desintegración no solo familiar, sino también social? ¿El sistema ya no está generando individuos adaptados?
Educar se ha convertido en un problema para la niñez. Respetar la individualidad y características propias de los "elementos-personas" del sistema familiar, es dotar a los niños de herramientas mejor calibradas para que desarrollen su creatividad, mejoren el proceso de entendimiento y colaboren en la retroalimentación y regeneración del mismo sistema. No solo basta dar información y estimular a los niños para que se adapten a su entorno, sino buscar que esos mecanismos respeten la individualidad y creatividad, que forman parte de su personalidad; para que en un futuro mejoren el sistema social.
Dar y recibir información es un proceso de educación mutua, que implica el respeto a la individualidad, a pesar que formemos parte de un sistema preestablecido. Solo así conseguiremos tener individuos mejor integrados a la unidad del sistema social: la familia, que está presentando grandes retos. Pienso que tenemos familias desintegradas por no formar individuos correctamente integrados a las exigencias del sistema actual. La propuesta queda en el fin de este ensayo. Educar al individuo, para que se integre al complejo del sistema familiar, pero respetando su personalidad y aceptando los cambios que deriven de su proceso creativo, permitiendo así observar las exigencias actuales de la sociedad, y no aferrarse a lo que ya pasó. Adaptar al individuo en las exigencias de lo que ya no funciona, es seguir forzando al sistema a una implosión. Es seguir adaptando al individuo a un sistema familiar desintegrado. Es seguir adaptando a la familia a una sociedad que no tiene respeto por la individualidad.