ESTADISTICAS
La incidencia y la prevalencia de la depresión son elevadas. Se trata del más común de los desórdenes psiquiátricos identificables en los servicios de consulta tanto externa como interna.
Aproximadamente el 38 % de más de 1.000 estudiantes que han consultado en el Programa de Salud Mental del Departamento Universitario, sufrían algún grado de depresión. De este 38 % que sufrían depresión, se extrajo una población de 9.5 % que sufría la depresión debido al abuso de drogas. (de la Fuente, 1994). En este caso les puedo decir que existe una alta correlación entre el abuso de drogas y alcohol con respecto a pacientes deprimidos, pareciera ser que van junto con pegado.
En
Estudios realizados en EE. UU. encontramos una incidencia de 20 % de adolescentes deprimidos. Entre ellos, encontramos que un 78 % se deprimen de vez en cuando (lo cual quiere decir que están deprimidos una vez al mes o menos). Pero existe un 22 % de muchachos que se deprimen muy frecuentemente (lo cual quiere decir que 1 vez por semana o más seguido se sienten mal). Los anteriores datos nos indican que 1 de cada 5 adolescentes que se presentaron en el hospital se reportan a si mismos como depresivos por ciertos síntomas.
(En Calderón, 1984).
En general podemos mencionar que en estudios epidemiológicos se encuentra una incidencia del 10 al 30 % de adolescentes deprimidos. Lo anterior se agrava en poblaciones urbanas.
En poblaciones urbanas se calcula que llega a haber hasta un 60 % de adolescentes que reportan depresión. Lo que más sorprende es que el 22 % indicaron que se deprimen muy seguido, además que el 50 % reportaron ideación suicida y 28 % intento de suicidio. (Goldeberg, Roghmann, McInerney y Burke, 1984 y Fine, Mcintire y Fine, 1986). <?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p>
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(En Calderón, 1984).
Con respecto al suicidio, son más mujeres que tienen ideas suicidas e intentos de suicidio que los hombres. Datos arrojados por la Organización Mundial de la Salud, indican que mundialmente el suicidio es una de las cinco causas de mortalidad en la franja de edad entre 15 y 19 años. En muchos países encabeza como primera o segunda causa de muerte tanto en los varones como en las mujeres de este grupo de edad.
La prevención del suicidio entre los niños y adolescentes es por lo tanto de alta prioridad. Dado el hecho de que en muchos países y regiones la mayoría de los comprendidos en este grupo concurren al colegio, este último aparece como un lugar excelente para desarrollar acciones preventivas apropiadas, sin olvidar que también desde casa podemos apoyar para un mejoramiento de la salud mental de nuestros muchachos.
La Organización Mundial de la Salud, también, ha manifestado su preocupación acerca de ciertas enfermedades que los países, tanto desarrollados como no desarrollados, no han atendido correctamente. Entre ellos se encuentran: la depresión en primer lugar. Se calcula que para el año 2035 la depresión y el suicidio, así como los trastornos por consumo de alcohol, tabaco y drogas: serán un problema de salud pública muy serio, si no empezamos a tener mecanismos que favorezcan el sano desarrollo de nuestros hijos. Estos datos, en la actualidad, no están demasiado alejados de la realidad. ¿Cuántos jóvenes conocen ustedes que consumen algún tipo de sustancia no permitida a su edad?
Por el momento, en esta década de nuevo milenio, la depresión se ha vuelto cada vez más frecuente. En particular en las áreas urbanas por el estilo moderno de vida que se lleva.
Para finalizar con las estadísticas, quiero mencionarles que de cada 10 personas, una habrá de sufrir depresión en el curso de su vida. En el caso de los jóvenes 1 de cada 5. De la población en general, solamente 1 de cada 5 enfermos deprimidos recibe tratamiento médico. Solo 1 de cada 50 es hospitalizado y 1 de cada 200 se suicida, por no tener información y tratamiento adecuado. Cálculos también aproximados, permiten sostener que el 50 % de las personas que se quitan voluntariamente la vida sufrían de depresión. Se trata, por lo tanto, de un padecimiento con una tasa de mortalidad elevada. En todo caso, lo realmente importante es que el sufrimiento de los enfermos es inconmensurable. No lo podemos imaginar, a menos que lo hayamos padecido.
REFERENCIAS
Calderón, N. Guillermo. (1984). Depresión: causas, manifestaciones y tratamiento, Edit. Trillas, México, D. F.
De la Fuente, Ramón. (1994). Papel de la depresión en la patología humana, "Revista Psicología", No. 14, febrero de 1994, UNAM, México, D. F.
Organización Mundial de la Salud, 2001. El camino hacia adelante: recomendaciones de la OMS, "Informe sobre la salud en el mundo 2001.
Organización Mundial de la Salud, 2001. Prevención del suicidio: un instrumento para docentes y demás personal institucional, "Trastornos Mentales y Cerebrales, Departamento de Salud Mental y Toxicomanías." Organización Mundial de la Salud, Ginebra, 2001.