| Nació en Trapani (Sicilia) en el siglo XIII. Adolescente aún, ingresó en el Carmelo. Se distinguió por la fogosidad de su predicación evangélica y por la fama de sus milagros. Por el año 1296 ejercía el cargo de provincial de Sicilia. Célebre por su apasionado amor a la pureza y a la oración, murió en Mesina, probablemente el 1307. Oremos: Señor, Padre Santo, que hiciste de San Alberto un modelo de oración y de pureza y un fiel servidor de la Virgen María; concédenos revestirnos de sus virtudes para participar dignamente en el banquete eterno de la gloria. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. |