Gracias Sócrates
Estoy tan feliz que me gustaría compartir mi alegría con todos vosotros.
Hace dos años que Sócrates entró a formar parte de la familia. Y con él toda la afición y amor por las ratas. Amor que ha hecho que ésta página exista. Por eso considero que ésto es lo mínimo que se merece.
Sócrates, tú eres especial. Tú me hiciste ver toda la ternura y los sentimientos que esconden las ratitas detrás de toda esa mala propaganda.
Esa carita de travieso que pones cuando sales de paseo, esos ojillos medio cerrados cuando te despiertas, esos saltitos tan graciosos cuando estás contento... son tantas cosas! Hasta esos grititos que haces cuando no quieres que te coja, abuelito gruñón!
Ahora estás viejecito, no tienes el pelo tan bonito como antes, te cuesta más andar y cuando duermes no hay quien te despierte, pero sigues siendo mi pequeñín y lo serás siempre.
Sócrates, eres el mejor. Eres la primera ratita que tuve y la que más me ha marcado. Por ti tengo ratitas, por ti hice esa jaula, por ti compro fruta y verdura como una loca, por ti este grupo existe, por ti mucha otra gente tiene y quiere a las ratitas, por ti tengo cada día más ganas de hacer saber a todos como sois.
Han pasado ya dos años, pero me parece que fue ayer cuando te vi por primera vez, me pareciste tan grande! Quién me iba a decir a mí en aquel momento que serías tan especial?
Con estas palabras sólo quiero agradecerte estos dos años de alegrías y buenos momentos que hemos pasado juntos. Gracias Sócrates por ser así, no cambies nunca enanito gruñón!
Tu mami que te quiere y te querrá siempre,
Sus.