| La vida de Terry es un poco triste, pues al igual que Candy, él también pasó por muchas dificultades, sólo que a diferencia de ella, él no recibió ese cariño y apoyo que la hicieron alegre y positiva. NACIMIENTO. Terry es hijo de la famosa actriz Eleanor Baker y del prestigiado Duque de Grandchester.  Fue producto de un romance fugaz que hubo entre ambos, pero debido a los prejuicios de la época, el duque de Grandchester se negó a casarse con Eleanor Baker. Además, le quitó a Eleanor la custodia de su hijo y lo llevó con él a vivir a Inglaterra donde lo llenó de lujos y lo mandó a los mejores colegios. Sin embargo, la relación con Terry siempre fue fría y distante, principalmente después de que el duque se casara y tuviera nuevos hijos.  Eleanor quería mucho a su hijo, pero temía que su reputación y su carrera como actriz decayera si la gente llegaba a enterarse de que era madre soltera. Casi al cumplir sus quince años, Terry viajó a América en busca de su madre, pero sufrió una gran desilusión cuando Eleanor le dijo que no podría recibirlo en su casa. Terry escuchó las voces que provenían desde la sala y comprendiendo que no tenía cabida en la vida de su madre se marchó lleno de rencor de regreso a Londres. TERRY Y CANDY. En la cubierta del barco, la noche del año nuevo de 1913, Terry llora en silencio recordando lo vivido con su madre. En ese momento escucha la llegada de una joven que lo mira confundida. Se trataba de Candy, que comenzaba a compadecerlo al notarlo triste. Como a Terrence no le agradaba demostrar sus sentimientos (Y mucho menos que alguien supiera que había estado llorado) lo primero que hace es reírse de las pecas que la muchacha lucía en su rostro. Candy lo mira con mayor confusión, e indignada comienza a discutir con él.  Más tarde, Terry descubre que Candy va al mismo colegio que él. El joven comienza a intrigarse por Candy, pues ella es diferente a todas las demás chicas del colegio: es alegre, ocurrente, traviesa, valiente, enojona y expresa sus emociones más abiertamente que muchas jóvenes que tratan de guardar las apariencias. Tratando de acercarse más a ella, Terry busca pretextos para hacerla rabiar. Por su parte, Candy descubre que Terry es un muchacho con varias facetas: primero piensa que es un malcriado y le sorprende encontrarse con el hecho de que tiene vicios como fumar, beber e irse de pinta (bueno, esto último también lo hacía ella). Que es arrogante, maleducado y pleitista. Pero que cuando está con ella puede convertirse en alguien totalmente diferente: un joven dulce, noble, detallista, alegre, romántico, impulsivo... Poco a poco, Terry va abriendo sus sentimientos con Candy y ella empieza a ayudarle en todo lo que puede. De hecho, fue ella la que logró que el joven pudiera reconciliarse con su madre. EL BESO. Según la versión del manga, fue durante el festival de mayo cuando tras encontrarse a Candy mientras se vestía de Julieta, en un mega tiernísimo acto de romanticismo Terry invitó a Candy a bailar con él. (Miren nada más con que ojos tan dulces mira a candy!!)  Por alguna extraña razón que aún no puedo comprender a la pecosa se le ocurrió mencionarle una imprudencia tremenda: Que esa había sido la primera canción que había bailado con Anthony. Como era de esperarse, Terry se sintió lleno de celos (Hasta a mi me diera coraje, ¿Cómo puede alguien romper el encanto de esa manera?) pero en lugar de hacer cualquier reclamación se dejó llevar por sus sentimientos dándole a Candy un tierno primer beso.  Pero si aún no logro comprender la imprudencia de Candy, pues menos entiendo cómo es que ésta niña convirtió la escena más dulce, apasionante y romántica de toda la serie en un ring de boxeo. Siguiendo con la versión del manga, es después de ésta escena cuando sucede la famosa parte en que Terry obliga a Candy a montar a caballo. Lo que aquí ocurre es casi igual a la versión de la serie de televisión. Continuación  |