" las almas interiores, llamadas a vivir
en intimidad con Dios como preparación
a las pruebas que les esperan a las
noches y cavernas, en los desiertos y
en los túneles que comprende su
sendero, deben procurar identificarse
con la Virgen y merecer su amparo y
protección; que, si así lo hacen,
padecerán menos y siempre
aprovecharán más".