PAOLA KRUM

Andrea Paola Krum nació el 21 de junio de 1970 en Palermo, Buenos Aires.
Paola tuvo siempre algo de chica superpoderosa desde niña, hay en ella algo del slogan de las protagonistas del dibujo animado: “Salvando al mundo antes de irnos a dormir”.
Por empezar, siempre supo lo que quería: ser bailarina, estar arriba de un escenario.
“Era una nena, iba al mercado y le bailaba al verdulero”, cuenta.
Papá comerciante, mamá maestra, la mayor de tres hermanos varones, ningún artista en la familia... le costó convencer a los suyos sobre su vocación. Para sus padres y sus hermanos, Diego, Alejandro y Leandro, Paola siempre fue la niña mimada , esa a la que le gustaba disfrazarse frente al espejo mientras todos aplaudían sus ocurrencias.
“Mis padres no tienen nada que ver con el arte...pero mi mamá canta muy lindo y mi papá vive la vida como una novela. De ahí saqué algunas cositas”.
Cuando Paola empézó a estudiar danzas con Vasil Tupin y Merces Serrano, toda la familia acompañó su devoto sacrificio por el baile.
“Desde chiquita siento una pasión muy fuerte por la danza. Pero a los 15 años tuve una lesión en una pierna y mis sueños de ballet se esfumaron...lo vivo como un fracaso, Sí. Cuando voy a ver ballet no puedo relajarme totalmente y difrutar del rol de espectadora, siempre me da un poquito de tristeza. Aunque la vida fue sabia conmigo y me puso en un camino que definitivamente es el mío. Por eso no puedo quejarme".
¿Y que pasó después de que se esfumara el sueño?
“Consegui un trabajo de cajera en Casa Tía y lo presenté en casa como un hecho consumado. Fue para poder tomar distancia de un padre conservador, que me quería tener todo el día encerrada”, dice.
Aproveché y me puse a estudiar teatro, que era algo que quería hacer hacía tiempo, pero la danza no me lo permitía, porque es muy celosa, como un novio absorbente: si te distanciás un poquito, ya te sentís culpable. Y al mismo tiempo tiene algo apasionante. Yo no iba a ser actriz, yo quería ser bailarina y ya no podía ser".
¿Y como terminás de protagonista de Drácula (Año 1991) ?
“Eso fue sin querer. Yo fui al casting para acompañar a un amigo. Y él pidió que me tomaran una prueba porque había estado enferma cuando, supuestamente, había sido mi cita. Me reí ante su ocurrencia y le seguí el juego porque me divertía. Lo tomé como una broma. Yo ni siquiera sabía cantar y estaba rodeada de cantantes líricos que vocalizaban todo el tiempo. En realidad, no era muy consciente de lo que estaba haciendo. Nunca imaginé que me iban a elegir para el protagónico y que me convertiría en actriz. Yo sólo quería ser bailarina".
¿Paola..la protagnista del musical más exitoso de los últimos tiempos?
“Sí...(risas) Lo único que había hecho hasta entonces eran unas obritas que sólo vieron mi papá y mi mamá, y de pronto me encontré en el Luna Park, cantando. ¡Que inconsciente fui! Pasé los nervios más grandes de mi vida, no lo olvido más".
A partir de Drácula, de "El Jorobado de París" (Año 1993), entonces su vida dio un vuelco. Sus clase de teatro y sus trabajos de cajera o moza en un bar se convirtieron en meses de giras por el interior...Fue el primer gran sueño hecho realidad.
“Siento que tuve suerte porque no soy linda como las modelos que trabajan en la tele. Pero también se que no me llamaban por ser tan buena actriz. Pero yo nunca me “achancho” siempre seguí estudiando y esforzándome para hacer las cosas cada vez mejor. En esta profesión hay mucho cholulismo y te podés llegar a creer cosas muy mentirosas. Hay que estar tranquila y conocer las propias limitaciones. Yo todavía tengo mucho que aprender es esto”.
Y del enorme éxito de Drácula llegó para Paola... la Televisión. Y pagó derecho de piso y las reglas de juego le impusieron algunos golpes. Sobre todo en su vida afectiva. Había asomado a la tele un par de veces y la sacaron de un programa en el que era actriz secundaria para darle un protagónico en Inconquistable Corazón ( Año 1994)
“Yo no quería, me daba miedo era de un día para el otro y pensaba que me iba a quemar. Puse todas las excusas posibles pero me obligaron. Ahora lo tomo con humor, pero en ese momento uff. Desde que había empezado a estudiar teatro con Lorenzo Quinteros mi miedo era quedar expuesta.
¿Y ahí cambió todo...tu actitud con la prensa, con tu carrera?
“ Es que estuve demasiado expuesta. Pasé de hacer fotos en traje de baño al lado de una pileta a no querer ver un fotógrafo ni a 100 metros de distancia. Era inexperta y me lastimaron. Sentí que me traicionaron. Me hago cargo de mis equivocaciones y no quiero que vuelva a pasarme lo mismo. No quiero verme en lugares que no me gustan. Estoy tratando de ser muy respetuosa y consecuente conmigo”
Pero esa decisión coincidía a la vez con su mejor momento profesional. Sus trabajos se sucedían, televisión, teatro, cine....

Pero el sueño de Paola tiene que ver con el escenario, aún sin poder ser bailarina el escenario, el teatro es su gran pasión y allí van todos sus sueños. Así es como consigue un rol en la obra “Flores de Acero" ( Año 1996) Los críticos la trataron muy bien y ella hace notar su asombro.
“Me sorprendieron porque creí que ni se iban a fijar en mí”.
LAS TELENOVELAS: "No me siento una heroína"
Paola es convocada para coprotagonizar “Por siempre mujercitas” (Año 1995) pero al tiempo dejó ese programa por sentir que se aburría . “Prefiero el riesgo a la seguridad económica" dice.
De todos modos, Paola que había comenzado en el teatro, empieza a consolidarse en la televisión. Protagoniza la tira “El Rafa” (1997), y la miniserie “El Arcángel” (1997). Sus trabajos son muy bien recibidos, aunque es ella misma la que reconoce que sus papeles son lo opuesto a su personalidad:
"Siempre me proponen hacer de mujeres finas y yo no soy así: soy desprolija, pero limpita. No me siento una heroína", afirma.
Un año despuñes después vuelve al género para protagonizar la telenovela: “Alas poder y Pasión” (AÑo 1998) con Gustavo Bermúdez en Canal 13, luego de firmar un contrato importante con la emisora que incluye, además de la tira, un unitario y una película.
En el ciclo interpreta a Cecilia:
" Cecilia, es una empresaria emprendedora, hábil e inteligente, pero que tiene una historia familiar complicada, de la que debe sobreponerse. Es una historia de intrigas, suspenso, maldades y por supuesto, amor. Estuve muy contenta con el trabajo, que empezó en Misiones y continuaba en una estancia de Luján"
La oportunidad de Paola para demostrar su versatilidad llega de la mano de uno de sus descubridores. Alejandro Romay.
Paola Krum que había empezado su carrera como actriz por casualidad, llega a ocupar el mismo escenario que Libertad Lamarque, Nélida Lobato, Nélida Roca, Luisa Vehil y Florencio Parravicini, entre otros nombres míticos de la escena nacional....

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