¿Qué son los Registros Akáshicos?
El AKASHA, en Sánscrito, es el archivo de todas las experiencias del Alma: presente, pasado y futuro (teniendo en cuenta que el tiempo y el espacio son simbolismos de la tercera dimensión que no atañen al Alma). Al ingresar en los registros, el consultante, a través del lector obtiene información que su Alma o Yo superior necesita comunicarle a la personalidad -por lo general atascada en el velo de la realidad cotidiana e incapaz de ver literalmente "más allá de sus narices"- para que pueda evolucionar de acuerdo al Plan originalmente elegido por el Ser en esta encarnación. Las respuestas que el consultante recibirá serán siempre de acuerdo al nivel de apertura que su personalidad le permita. En algunos casos, las respuestas podrán contener información de vidas pasadas y ser relevantes para comprender una situación presente: una fobia, eventos que se repiten, una relación, etc.
Una lectura de los Registros puede movilizarnos profundamente, ayudándonos a tomar resoluciones que cambien nuestra manera de mirar una circunstancia determinada, favoreciendo nuestro desarrollo personal y espiritual. Cuando aprendemos a leer los Registros (nuestros y de otros) se producen cambios profundos y expansiones a nivel conciente.
Es esta, entonces, una herramienta de suma utilidad en lo personal y en el servicio a otros.
Es el registro del viaje del alma, desde su comienzo y contiene todas las posibilidades de su desarrollo futuro. Para comprender más profundamente el Registro Akáshico debemos remitirnos a la filosofía Kármica, al Plano Superior (Monádicoy Búdhico), al Tribunal Kármico y saber la verdadera razón por la cual estamos encarnados aquí y ahora.
Se desprende una chispa de luz de la gran Fuente Universal y va a elegir descender al plano físico con una misión específica, sumada a la de repolarizar los aspectos negativos de personalidad.
A través de las distintas vidas vamos experimentando las virtudes de la espiritualidad sobre lo físico, hasta que asi logramos dominar la materia y ponerla a nuestro servicio y que no sea al revés.
Todos estos ir y venir de las distintas vidas quedan registrados en el libro de la vida o Registros Akáshicos; pero por una cuestión de autoconservación el ser borra su memoria para no terminar autodestruyéndose con recuerdos quizás no muy buenos ni santos; razón por la cual este registroguarda muy celosamente dicha información. A través de la cual el Tribunal Kármico (formado por Maestros Ascendido de Luz que cuidan el cumplimiento de las leyes cósmicas por Amor), son los que ordenan nuestras vidas futuras.
Al ingresar en esos registros, el consultante, a tráves del lector, obtiene la información que su Alma necesita comunicarle a la personalidad (por lo gneral atascada en el velo de la realidad cotidiana e incapaz de verlibremente "mas alla de sus narices"), para que pueda evolucionar de acuerdo al Plan elegido por el Ser encarnado.
En una lectura la información de vidas pasadas puede o no ser relevante, lo que generalmente es valioso es el guía que se recibe para ayudarnos a elaborar y trabajar los patrones que están presente en esta vida, las oportunidades para crecer, as como también la dirección a tomar.
La consulta se desarrolla con preguntas y respuestas que pueden ir desde lo más material a lo mas esperitual, Las respuestas que el consultante recibirá son siempre de acuerdo al nivel de apertura que su personalidad le permita. En algunos casos las respuestas podrán contener información que reguarde a las vidas pasadas y sea relevante para comprender una situación presente: una fobia, una situación que se repite, una relación, etc.
Los Regitros Akáshicos es la fuente, es la verdad, es el último escalón y la mayor gracia a la que se puede acceder.
Para leer los Registros Akáshicos se necesita una intensa preparación espiritual que puede ser lograda por quién se lo proponga.
Una lectura de los Registros Akáshicos puede movilizarnos profundamente, ayudándonos a tomar resoluciones que cambien nuestro desarrollo personal y espiritual.
El concepto de archivo o registro akashico proviene del término sánscrito âkasha que significa éter: una finísima sustancia que baña todo el universo. Los archivos serían un espacio, simbólico y parafísico, situado en el éter, en el que se recogerían todas las palabras emitidas y las acciones cometidas por los seres humanos a lo largo de los tiempos. También es llamada crónica akasha por Steiner y los antropósofos; luz astral por Eliphas Levi y los ocultistas; memoria del mundo por algunos canalizadores; éter de gafiro por los cabalistas; y éter reflector por los rosacruces. Determinadas personas, médiums, clarividentes o dotados psíquicos son capaces de leer este archivo y obtener información sobre el pasado y el futuro de las personas.
En el Hinduismo se trata de un espacio simbólico que se localiza en todo el universo, pero que es reflejado a escala microscópica en el ventrículo izquierdo del corazón. Algunos autores, como Walter Bonin consideran que es un concepto ajeno al pensamiento hindú y suponen que H. P. Blavatsky introdujo esta idea en la Teosofía a través de su obra Isis desvelada, pariendo del Anima Mundi de Paracelso quien, a su vez, posiblemente importó las ideas del Hermetismo de Plotino. El popularizador del archivo akashico en Occidente fue el polémico Lobsang Rampa, en su libro, El Tercer Ojo. Según él se trata de un concepto explicable sólo desde un punto de vista tetradimensional.
La expresión científica de este concepto es la teoría de los campos morfogenéticos, de Rupert Sheldrake. Según este biólogo, en dichos campos, ajenos a las fuerzas físicas conocidas, se acumulan las experiencias de todos los seres humanos, dando lugar a una especie de memoria colectiva que sería responsable de la evolución fisiológica y del instinto de toda la especie. El archivo akashico también estaría conectado a la idea de memoria genética que desarrolló el científico ruso Iván Efremov, según la cual todo lo pensado, hablado y actuado por nuestros antepasados está grabado de alguna forma en el código genético.
En el ocultismo designa una galería de cuadros cósmicos y registros de todos los pensamientos, sensaciones y acciones desde comienzos del mundo. Creen los yoguis que se puede entrar en contacto con este registro en ciertos estados psíquicos de conciencia.
Cualquier sistema lógico deductivo o inductivo nos invita a comprender que toda la Historia de la tierra y de sus razas no puede haberse perdido.
Los sabios Indostánícos nos hablan frecuentemente en sus obras sobre eso que bien podríamos denominar AKASHA, causa causorum del éter de la ciencia.
Esa substancia AKASHICA es el mismo OKIDANOKH omnipresente y omnipenetrante que llena todo el espacio infinito.
Todas las concentraciones cósmicas del espacio infinito son el resultado matemático de las múltiples cristalizaciones del OKIDANOKH omnipresente.
Escrito está en viejos documentos arcaicos que cuando los seres humanos poseían todavía lo que se llama la "VISION OLOOESTESKHNIANA" (El Ojo abierto de Dangma), podían percibir correctamente todas las concentraciones cósmicas del espacio estrellado.
Entonces los seres humanos sabían leer los archivos AKASHICOS de la naturaleza; por aquellos tiempos nadie ignoraba las memorias de la creación.
Cuando los seres humanos abusaron del sexo, cuando comieron del árbol de la ciencia del bien y del mal, se degeneró progresivamente el órgano visual terrestre, convirtiéndose en lo que se llama un "KORITESNOKHNIANO" común y corriente con ojos que sólo ven el mundo tridimensional de EUCLIDES.
Empero, todavía existen sobre la faz de la tierra algunos MAHATMAS que pueden estudiar las memorias de la naturaleza entre los registros del OKIDANOKH omnipresente.
Cualquier acontecimiento deja en el AKASHA Su fotografía viviente; es obvio que en esos misteriosos registros cósmicos, están todas nuestras vidas anteriores. En estos tiempos modernos la electrónica está avanzando maravillosamente y sólo nos falta ahora un dispositivo especial para captar las ondas vibratorias del pasado.
Cuando tal dispositivo sea inventado, podremos ver y oír en la pantalla televisora toda la historia de los incontables siglos.
Así es como los registros AKASHICOS de la naturaleza caerán inexorablemente en manos de los científicos.
Se nos ha dicho que el FBI de los Estados Unidos, posee actualmente una cámara fotográfica muy especial mediante la cual puede registrar en placas muy sensibles, homicidios cometidos horas o días antes de ser denunciados ante las autoridades.
Se infiere de esto que si los agentes de la ley llegan al lugar de los hechos pueden con tal cámara fotografiar el delito aunque éste haya sido cometido horas o días antes. Tales cámaras tan revolucionarias trabajan con rayos infrarrojos y vacío absoluto. Se nos ha informado que el enfriamiento de sus finísimos lentes alcanza temperaturas de 15 a 20º C bajo cero. Esto significa que ya los registros AKASHICOS de la naturaleza comienzan a caer en manos de los sabios modernos. Es obvio que si ahora se sacan fotografías sobre sucesos pasados, un poco más tarde se podrán filmar películas de ese tipo. Así es como en esta nueva edad de acuario, los hombres de ciencia tendrán que reconocer las afirmaciones esoteristas y ocultistas
¿Qué tipo de preguntas hay que hacer?
En nuestro tipo de lectura, hablamos de dos tipos de preguntas:
Las del 10% o las preguntas de tipo predictivo que buscan recibir un tipo de información en dónde no se busca tener profundidad. Por ejemplo: ¿Estará bien mudarme al apartamento de la calle tal y tal?, ¿Dentro de cuánto tiempo me mudaré?, ¿Volveré a casarme?, ¿Mi hijo se licenciará de abogado?. Es decir, preguntas que buscan ser deterministas de una situación pero que no se comprometen con otros aspectos que podrían estar relacionados. Por ejemplo: ¿Cuál es el motivo por el cuál la venta de la casa no se ha producido todavía?, ¿De qué manera estoy yo obstaculizando esa venta?, ¿Está esto relacionado a algo que tengo que sanar en relación a mi pareja cuando vivíamos ahí?. En otras palabras, el 90% restante estaría relacionado con la investigación «di profundis» que podamos hacer en relación a un tema determinado que está relacionado al comportamiento, la percepción o la búsqueda del conocimiento de sí mismo del que consulta. MAS